El manual narco de "Los Peluches": Las instrucciones para ocultar droga sin levantar sospechas
Integrada en su mayoría por gendarmes, en actividad, dados de baja o aspirantes, la banda narco conocida como “Los Peluches” es una de las organizaciones que mayor cantidad de droga logró mover desde la frontera norte hacia el interior del país.
Según declaró uno de sus jefes, la elección de integrantes de fuerzas de seguridad no era casual: les otorgaba mayores garantías para sortear controles.
Los imputados son Jonathan Leonel Ostapowicz, Richar Ariel Delgado, Diego Hernán Delgado, Gabriel Osvaldo Ruiz Apaza, Adrián Emilio Escarlata, Federico Rubén Batista y Francisco Agustín Flores.
De ese grupo, Diego Delgado y Batista, con el rango de cabo primero, prestaban servicio en el Destacamento Móvil 1 de Gendarmería Nacional, en Campo de Mayo. Richar Delgado y Escarlata habían sido dados de baja, mientras que Flores y Apaza eran aspirantes. El único sin vínculo con la fuerza era Ostapowicz, un comerciante de Misiones considerado una pieza clave: además de ser uno de los miembros más antiguos, actuaba como inversor y tenía fuerte influencia en las operaciones.
Los roles
Uno de los roles más llamativos fue el de Adrián Emilio Escarlata, ex gendarme dado de baja. De acuerdo con la investigación fiscal, fue incorporado a la organización tras ser contactado por Ruiz Apaza, proveedor de la droga que se trasladaba desde la frontera hacia distintos destinos, principalmente Córdoba y Buenos Aires.
Para escalar dentro de la banda, Escarlata comenzó a especializarse. Investigó en internet sobre repuestos y estructuras de camionetas, especialmente Toyota y Volkswagen Amarok, los mismos modelos utilizados en los viajes por los que hoy están siendo juzgados.
Los audios y el manual narco de procedimiento
Pero fue más allá: envió audios con instrucciones precisas sobre dónde y cómo fabricar compartimentos ocultos, conocidos como doble fondo. “Hay varios lugares donde se puede poner”, decía en uno de los mensajes incorporados a la causa.
En otro, advertía que las cajas de las camionetas no debían quedar “muy playitas”, porque eso podía levantar sospechas. Incluso citaba operativos fallidos como ejemplo: “Estaba viendo el informe de esa que cayó ahí en Tucumán… estaba muy playita la caja, así que fijate”.
Apelando a su experiencia en la fuerza, Escarlata también explicaba qué observan los gendarmes durante los controles. “Mientras más original, la chata pasa más desapercibida”, sostenía. Y agregaba: “El milico es inquieto, mira los detalles y ahí te das cuenta”. Por eso insistía en evitar desprolijidades y en mantener el vehículo “lo más original posible”, condición que —según sus audios— garantizaba que “no haya drama”.