El colectivero borracho sigue trabajando y no lo pueden tocar porque es delegado gremial de la UTA
Esta semana se conoció una terrible información, un colectivero chocó estando alcoholizado.
El trabajador de la empresa San Ignacio SRL, corredor 3, manejaba con 1.40 grs de alcohol por litro de sangre, chocó contra dos postes y un árbol. Por suerte, la unidad estaba vacía porque iba a tomar servicios, aún así puso en peligro la vida de los salteños que circulaban por la zona.
Hoy transcendió que aparentemente el hombre estaba de franco y fue llamado a trabajar. Sin embargo, según confirmaron a InformateSalta, él si tenía diagramado su día de trabajo y sabía que debía prestar servicios.
No obstante, el trabajador, por el momento, no fue suspendiendo y sigue trabajando en la empresa ya que cuenta con tutela sindical al ser delegado gremial de la Unión de Tranviarios Automotor (UTA). El gremio se interpuso y lo protege a fin de que no le sobre caigan sanciones graves.
Actualmente, está en la empresa prestando servicios en el taller mientras se avanza con posibles sanciones con él.
A todo esto nos preguntamos, ¿puede una tutela sindical ser más fuerte que un despido con justa causa, como corresponde en este caso, para un ser humano tan irresponsable que puso en peligro la vida de terceros pero no se lo puede tocar por su condición?