Aberrante: al mes de nacer, Liam sufrió un maltrato que derivó en 20 fracturas

Justicia 01 de diciembre de 2018
El caso conmovió a toda Salta. Concluida la primera semana del juicio que se le sigue a una joven pareja por el maltrato propinado a su hijo recién nacido, surgieron revelaciones escalofriantes respecto al maltrato que padeció el pequeño a manos de sus propios padres.
liam bebe

El juicio, que se sigue en la Sala IV del Tribunal de Juicio, tiene como principales responsables de los golpes del pequeño Liam, nada menos que sus propios padres, Luciano Leandro Gonzalbes y Marian del Rosario Román, dos jóvenes de 26 años, quienes residían en la calle Tucumán al 1.500, en Villa Cristina.

Con una diferencia de tres días, entre el cumpleaños de uno y de otro, estos jóvenes recibieron el 11 de octubre del año 2017, la vida de Liam, un pequeño que nació con un diagnóstico de “prematuro tardío”.

Con un peso de 2.500 gramos, y desde la sala de neonatología de la Maternidad Privada, Liam le peleó a la vida y se quedó. Logró superar unos problemas respiratorios y poco a poco recuperó vitalidad y el peso de un bebé normal.

Su madre, una joven que estudió y se recibió como instrumentista quirúrgica, ya había comenzado su carrera en un centro médico privado, por lo que tenía un amplio conocimiento en el área de salud, algo que para el caso, lejos de ser un atenuante, podría jugarle en contra.

Su pareja, en tanto, es descripto en el expediente penal como un joven con trabajo transitorio. Si bien se desempeñó como repartidor en una distribuidora de lácteos, este trabajo no le duró mucho y vivía de hacer “changas”. En el debate se lo notó con un perfil bajo, aunque ello podría cambiar la próxima semana, cuando se acerque el momento del veredicto.

La acusación que pesa en contra de estos jóvenes padres no es poca cosa, pues durante las audiencias que se llevaron adelante, numerosos profesionales médicos, todos ellos del área pública, fueron contundentes al señalar las lesiones que el pequeño Liam presentaba, cuando los dos acusados llegaron a la guardia del Hospital Materno Infantil con su hijo en brazos.

Con la memoria aún fresca por la muerte de Thiago Quipildor, el niño de 4 años que murió en julio de 2015 a raíz de 276 lesiones que les fueron causadas por sus padres sustitutos, Víctor Senise y Patricia Sánchez, condenados a prisión perpetua en agosto del año pasado, los médicos no dudaron en activar el protocolo existente para los casos de maltrato infantil cuando advirtieron que Liam presentaba una lesión extraña, compatible con abuso físico.

Todos los profesionales que desfilaron como testigos en el juicio no dudaron en señalar las evidencias que los llevaron a sospechar del maltrato, tanto por las lesiones que encontraron en el menor, como por la actitud de los padres en esos momentos: ausencia de angustia, tranquilidad, negación total respecto a caídas o golpes y falta de temor cuando catalogaron el caso como maltrato infantil.

Testimonios

Diego Salvador, uno de los profesionales que prestó declaración testimonial, reveló que su tarea en el Hospital Materno Infantil estaba directamente relacionada con el Servicio de Diagnóstico por Imágenes, un lugar clave cuando se detectan este tipo de casos, pues el protocolo indica que ante la más mínima lesión, se debe hacer un examen completo del paciente, incluso una toma de radiografía de todo el cuerpo.

Al respecto, el testigo indicó que cuando vio por primera vez al niño supo que se trataba de un caso de maltrato a partir de los dichos del médico que acompañaba al bebé. Agregó que al realizar ecografías no vio nada extraño.

Todo fue distinto cuando realizó las radiografías. Allí advirtió que tenía múltiples fracturas: en los dos húmeros, múltiples costillas, miembros inferiores. En vista de ello, en su informe confirmó la sospecha de que se trataba de un caso de maltrato infantil.

Respecto a la mecánica de esas lesiones, un total de 20 fracturas, el testigo deslizó una hipótesis. Explicó que podía responder al síndrome del “niño sacudido”: las de la parte de atrás de las costillas se producen por la presión que se ejerce al agarrar al niño; las de los húmeros al levantarlo del brazo bruscamente; las demás, ante el movimiento producido por la sacudida.

El silencio de los padres, quienes niegan hasta este momento haber causados las lesiones, llevó al tribunal a especular respecto a cómo se produjeron esas 20 fracturas y otras lesiones más que fueron detectadas por una Junta Médica, medida dispuesta por el fiscal penal 2, Pablo Paz, de la Unidad de Grave Atentados Contra las Personas, durante la investigación del hecho.

Cantidad de lesiones

Al respecto, este medio pudo conocer el resultado y descripción de las lesiones que se encuentra en manos del tribunal. El reporte indica lo siguiente: “en mano derecha, múltiples excoriaciones y hemorragias subungueales, múltiples fracturas costales de arcos posteriores desde la segunda hasta la octava costilla izquierda, fracturas espiroideas, oblicuas a nivel del tercio medio de la diáfisis de humero izquierdo y derecho, fractura metraepifisiaria a nivel de húmero distal izquierdo, de la porción distal de radio izquierdo, de la porción distal del cúbito izquierdo.

Se observa alteración a nivel metafisiario del segundo y tercer metacarpiano izquierdo; Fracturas metafiso epifisarias a nivel distal de fémur derecho, de fémur izquierdo, de tibia derecha, de tibia izquierda, de peroné derecho, de peroné izquierdo, y con reacción perióstica a nivel de tibia proximal izquierda.”.

Por su parte, el fiscal, en su investigación, indicó respecto a estas lesiones que las mismas son de distintas fechas. “No son contemporáneas entre sí, ya que las fracturas costales se produjeron previamente a las fracturas humerales, en función de la presencia de callos óseos en las primeras.”.

Hasta aquí, las audiencias se concentraron en la descripción de las lesiones que padeció Liam, quien ahora se encuentra bajo la tutela de la abuela materna en un buen estado de salud. Los que estuvieron cerca de este valiente bebé, indicaron que su recuperación, desde que quedó fuera del alcance de sus padres, fue rápida y notable. “Sólo necesitaba amor y cuidado”, dijeron.

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