Qepisqan volvió a los cielos salteños en una jornada mágica en los Valles Calchaquíes

Sociedad 29 de noviembre de 2019 Por
En Piedra del Molino el ejemplar regresó a su hábitat natural luego de sufrir un fuerte cuadro de envenenamiento en El Bordo. Rompiendo los esquemas y expectativas de los presentes esperó la llegada de otros ejemplares para desplegar sus alas.

Ayer, a 3348 metros de altura, los cielos se abrieron en Piedra del Molino para recibir a Qepisqan, una cóndor subadulta que retornó a su hábitat natural luego de ser rehabilitada en el Centro de Rescate en Temaikén en la provincia de Buenos Aires. Lo hizo acompañada de ocho cóndores que sobrevolaron la zona de forma mágica.

De porte mediano y con una fuerte personalidad, la cóndor llegó a la montaña junto a veterinarios, responsables de la  Fundación Bioandina Argentina, Personal del Temaikén, Guardaparques y al menos 200 personas que fueron testigos de un hecho maravilloso; el regreso de un ave imponente a su libertad, tal como lo indica su nombre Qepisqan. 

Mientras ingresaba al lugar elegido en una caja para procurar su seguridad, la  Academia Quechua Qollasuyo Salta y el presidente de la comunidad originaria de paraje Potrero de Díaz, René Gaspar, realizaron una celebración ancestral. 

En un silencio que permitió escuchar solamente el silbido del viento, la puerta se abrió y Qepisqan se asomó, salió, miró a su alrededor y buscó un lugar cómodo. Rompiendo todos los esquemas, esperó un poco más de dos horas para volar. Al inicio los especialistas se preocuparon, se habló de un posible golpe o entumecimiento y comenzaron a observarla con detenimiento. 


No podía estirar bien sus alas, por lo que en un acto de respeto y amor a la naturaleza todos los espectadores se retiraron. Quepisqan contemplaba los cielos cuando aparecieron ocho cóndores, la escena parecía sacada de un cuadro, “la vinieron a buscar”, dijeron los testigos. 


Ella caminó hasta un sendero bien marcado y a paso lento y pintoresco ascendió hasta la cima, luego de un tiempo y ante la mirada de los profesionales extendió sus alas y finalmente voló fuerte, firme y con buena altura. 

Luis Jácome, presidente de la Fundación Bioandina Argentina contó en exclusiva a InformateSalta lo que significó la liberación y dio un mensaje claro a toda la comunidad respecto al uso de cebados tóxicos, debido a que los cóndores andinos rescatados en su mayoría sufren envenenamiento. 

Qepisqan fue encontrada en El Bordo, envenenada y muy deprimida, su recuperación fue muy rápida y se convirtió en la última cóndor en ser liberada en lo que va del año. Ante la delicada situación de la especie se hicieron capacitaciones para dar a conocer la importancia de proteger a los animales y el medioambiente. 

Lugareños se mostraron felices ante la liberación, contaron a este medio cómo conviven con las imponentes aves que en promedio miden un metro y medio y alcanzan los tres metros con sus alas extendidas. Originarios de alta montaña vuelan a más de 7000 metros de altura y recorren grandes distancias. Tienen una cría cada dos años y vuelan en grupo. Pueden pasan hasta ocho días sin comer y son grandes guerreros a la hora de pelear por su alimento.  

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