Bullrich: “No seamos boludos, no le regalemos el poder a Milei para que en dos meses vuelva el peronismo”

Elecciones 24 de agosto de 2023
Bullrich

La amenaza de Javier Milei los abroquela. Dispuesta a dar pelea y lograr una remontada en la batalla decisiva de las elecciones generales del 22 de octubre, Patricia Bullrich, la candidata a presidenta de Juntos por el Cambio, reunió hoy a la plana mayor del conglomerado opositor en el centro porteño y convocó a sus aliados a dejar atrás los rencores por la interna y a cerrar filas en todo el país para dar vuelta el resultado de las PASO, en las que el espacio fundado por el libertario Milei se impuso como el más votado, un revés que no esperaban en las filas de Pro, la UCR y la Coalición Cívica.

Durante su discurso, Bullrich ensayó una fuerte arenga militante a la tropa de JxC, que venía alicaída y en un estado de conmoción por el golpe de las primarias. Tras su paso por el Council of The Americas, en donde rechazó el ingreso de la Argentina a los Brics, la exministra de Seguridad intentó unir a vencedores y vencidos después de la feroz interna de JxC por la candidatura presidencial. Les reclamó que se “den la mano” para llevarle a la sociedad un “mensaje” de “cambio verdadero e irreversible, que no es improvisado”.

“En unidad y con firmeza vamos a ordenar el país y terminar con las mafias, los narcos y el uso de la pobreza para beneficio propio”, afirmó, frente a unos 300 representantes de JxC.

A sabiendas de que tiene la misión de ensamblar al frente opositor, en momentos en que varios jefes de JxC no logran salir de la conmoción por el triunfo de Milei, Bullrich garantizó que todos los líderes del espacio y lugartenientes que tendrán espacio en la campaña, pero que piensa en dar libertad para que se auto-administren. En las filas del polo moderado prima la sensación de que la exministra debería diseñar un esquema más compacto y organizado, con directivas claras sobre los roles de cada referente. Dicen que quieren salir a “jugar”, pero no saben en qué puesto. “Cada uno de ustedes no va a necesitar ninguna instrucción más que ir a la casa y escuchar a la gente sobre la grave situación en la que está cada argentino y pensar cómo resolverlo”, indicó Bullrich, quien hasta ahora mantiene un doble papel: candidata y jefa de campaña.

Tanto “duros” como “moderados” destacaron el tono de la proclama de Horacio Rodríguez Larreta, quien reiteró su predisposición para colaborar con la campaña de Bullrich y se comprometió a “salir a la cancha”. Fue el tercer mensaje conciliador que le dedicó el jefe porteño a la candidata, su contrincante en las PASO, en las últimas 24 horas.

Ante la cúpula opositora, Bullrich se definió como una “militante” y reiteró que su intención es armar un “verdadero gobierno de coalición”. Apuntó además contra el kirchnerismo. “Enfrente están los que dicen ‘peronismo o disolución nacional’, y son los que han generado el mayor nivel de destrucción y rotura del tejido social. Que se dejen de joder. Vamos a ser los que cambien la lógica de la gobernabilidad”, enfatizó. Está claro que uno de los desafíos que enfrenta la exministra es absorber el 11% de los sufragios que obtuvo Larreta en las urnas. A su vez, debe disputarle votos a Milei, que le quitó la bandera al ala dura de Pro y se presenta como la opción de cambio drástico del statu quo tras las experiencias del kirchnerismo y Macri. Bullrich encara un juego a dos bandas, que requiere un fino equilibrio.

En plena arenga, la aspirante presidencial hizo un análisis del resultado de las PASO. “Fue una elección extraña”, graficó. En ese sentido, dijo que JxC debe “meterse” en el sur de Córdoba para recuperar votos. Y reconoció que el frente opositor perdió adhesiones en distritos que solía acompañar a Pro o la UCR, como Bahía Blanca o Río Cuarto. Ante Néstor Grindetti y Diego Santilli, protagonistas de una reñida disputa, que aún esperan el resultado del escrutinio definitivo para aunar fuerzas, destacó la “gran elección” en Buenos Aires, donde JxC se ubicó como el segundo frente más votado, y se mostró optimista de que JxC logrará alzarse con victorias cruciales en Santa Fe, Mendoza y Chaco en la camino hacia la elección octubre.

En ese marco, Bullrich, que estuvo escoltada por Luis Petri, puntualizó que JxC es la única fuerza capaz de “terminar con la matriz kirchnerista”. Consideró que es importante que todos en el espacio hablen el mismo idioma y lleven “un mensaje claro” al recorrer sus provincias. “Este no es un desafío para improvisados”, lanzó. Y rechazó la dolarización que promueve Milei.

En ese pasaje de su alocución, la exministra lanzó una advertencia a sus socios. En medio del debate interno sobre cómo debe pararse ante la irrupción del fenómeno antisistema de Milei, Bullrich remarcó: “Ojo con pensar que hay que discutir con otro candidato. Con la gente hay que hablar de lo que hizo el kirchnerismo”, resaltó. No obstante, dijo que ante la opinión pública hay que diferenciarse de Massa y de Milei.

En ese sentido, Bullrich advirtió: “Nosotros no le regalamos el poder a nadie para que esté dos meses y regrese el peronismo. No seamos boludos”. Incluso, hizo bromas sobre el vínculo de Milei con sus perros y la falta de estructura de los libertarios para gobernar, según comentaron varios de los asistentes. Por último, dijo que no guarda “rencor con nadie” y aseguró que sin JxC la Argentina “no saldrá adelante”.

Bullrich buscó hoy exhibir musculatura política y cohesión interna para iniciar el camino de la remontada. Reunió en el hotel NH a diputados, senadores, candidatos a legisladores nacionales, gobernadores y mandatarios electos de JxC. El objetivo del encuentro, que organizaron Cristian Ritondo, Damián Arabia y Maximiliano Abad, fue enviar una señal al electorado para recapturar adhesiones y subrayar que el conglomerado opositor tiene capacidad política y sustento legislativo para impulsar un paquete de reformas.

Con esta puesta en escena, Bullrich no solo pretende mostrar unidad, sino contraponer la estructura territorial y los equipos del espacio con el armado de Milei. En rigor, intentó reforzar la percepción de que JxC puede ser una alternativa de gobierno. En el entorno de la exministra aspiran a que el temor al giro incierto que propone el candidato antisistema les permita arrebatarle votos al libertario. Mañana la postulante se juntará con el equipo de economistas del espacio para evaluar la crisis. Si bien mantiene el diálogo con Carlos Melconian, Bullrich dispuso que Luciano Laspina coordine al grupo que integran Hernán Lacunza, Guido Sandleris, Eduardo Levy Yeyati y Marina dal Poggetto, entre otros.

Hoy, los máximos referentes de JxC arroparon a la candidata presidencial. Quien tuvo un papel protagónico en el cierre del mitin fue Larreta, quien le dedicó un cálido mensaje y prometió que pondrá todas sus herramientas a disposición para que Bullrich alcance la presidencia. “No hay incomodidades, los argentinos definieron y el liderazgo lo tiene Patricia y punto. Jorge [Macri] va a ser el próximo jefe de gobierno y vamos a ayudar a que Patricia sea la presidenta. Estoy a disposición y vamos a salir a la cancha”, resaltó Larreta.

Por su parte, Gerardo Morales, jefe de la UCR y aliado del jefe porteño -integraron la fórmula del ala moderada- reclamó unidad a JxC para evitar una fragmentación que le allane el camino al poder a Milei. “La clave es estar más unidos que nunca, porque las fisuras que pueda tener JxC pueden llevar a la Argentina a la noche más oscura”, enfatizó el jujeño.

También asistieron los gobernadores Gustavo Valdés (Corrientes), Rodolfo Suárez (Mendoza); y los mandatarios electos Carlos Sadir (Jujuy); Claudio Poggi (San Luis) y Marcelo Orrego (San Juan). Con ese scrum Bullrich buscó mostrar densidad política de su fuerza y garantías de gobernabilidad para impulsar reformas.

Además, concurrieron Jorge Macri, Néstor Grindetti, Diego Santilli, Alfredo Cornejo, Rogelio Frigerio, Abad (UCR), Miguel Ángel Pichetto (Encuentro Republicano Federal) y Maximiliano Ferraro (Coalición Cívica), entre otros. Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Ignacio Torres (Chubut) y Leandro Zdero (Chaco) enviaron su adhesión a través de un video. Entre los grandes ausentes estuvieron Mauricio Macri, quien se encuentra en Marruecos disputando un torneo de Bridge, y Martín Lousteau, que se tomó vacaciones tras las PASO.

También asistieron los referentes nacionales Mario Negri (UCR); Juan Manuel López (CC); María Eugenia Vidal; Silvia Lospennato; Luis Juez; Rodrigo De Loredo; Emilio Monzó; Nicolás Massot; Luis Naidenoff; Carolina Losada; Pablo Tonelli; Karina Banfi; Federico Angelini; Hernán Lombardi; Esteban Bullrich; Guadalupe Tagliaferri; Margarita Stolbizer (GEN); Graciela Ocaña (Confianza Pública); y Ricardo López Murphy (Republicanos Unidos).

Bullrich les dio la palabra a las principales figuras del espacio, como Larreta, Morales, Jorge Macri y los gobernadores. Durante el encuentro analizaron la situación social por los saqueos y el escenario electoral. Bullrich le exigió al kirchnerismo “que gobierne y cuide a los argentinos”. “Las sociedades no se suicidan, nosotros debemos ser la esperanza que abracen los argentinos. El caos no se combate con más caos”, subrayó Petri.

Antes de ingresar al hotel NH, Negri, jefe de bloque de la UCR y uno de los pocos dirigentes de JxC que optó por mantenerse neutral en la interna entre Larreta y Bullrich, dijo que el espacio opositor debe “demostrar que es la alternativa que pondrá en orden al país”. “Ni caos ni más de lo mismo”, sentenció para contrastar con la propuesta de Milei y Massa.

Bullrich apuesta a recuperar votos en Córdoba, Mendoza, Santa Fe y aumentar su caudal en la provincia de Buenos Aires. También confía en fortalecerse en la región pampeana y movilizar a los votantes que no asistieron a las urnas. En el territorio bonaerense no solo cuenta con una amplia red de intendentes de Pro y la UCR que empujarán ahora una sola boleta de presidente, sino que sumará el apoyo de Santilli, la carta electoral más potente que tenía Larreta. Bullrich se puso como objetivo desbancar a Axel Kicillof de Buenos Aires para arrebatarle al kirchnerismo su reducto principal. La agudización de la crisis y el impacto de la devaluación en la inflación desgastan a Massa y le permiten ilusionarse con pescar votos entre los desencantados con el peronismo.

Consciente de que JxC perdió caudal electoral por las peleas internas, Bullrich requiere consolidar su liderazgo y alinear a las distintas ramas internas detrás de su figura con miras a la disputa con Milei y Massa. /La Nación

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