A pesar de las medidas, aumentan las muertes en siniestros viales

Accidente 04 de junio de 2015
En mayo hubo 23 víctimas en rutas y calles, casi el doble del promedio mensual. El Ministerio de Seguridad podría instalar nuevos puestos de control en el interior.

Mayo fue un golpe duro. Ese mes terminó con 23 personas fallecidas en siniestros viales, casi el doble del promedio que venía registrándose desde principios de año que variaba entre 14 y 16. El dato prendió el alarma y los dos primeros días de junio preocuparon aún más porque el nuevo mes empezó con dos víctimas fatales con los accidentes ocurridos en el acceso a la ciudad de Salta y otro en la ciudad de Orán.

En mayo hubo tres jornadas trágicas por el número de decesos.

El martes 12 chocaron de frente dos autos, un Citroen C4 y un Peugeot 308, sobre la ruta nacional 9/34, a la altura de río Piedras. Tres personas fallecieron en este hecho.

El viernes 15, en la noche, un remise Chevrolet Ageo y un Fiat Siena color ladrillo impactaron de frente sobre la ruta nacional 50, a solo dos kilómetros de Orán. Cuatro personas murieron (tres inmediatamente después de la colisión y una cuarta dos días después) en el siniestro que conmocionó a esa ciudad norteña.

Entre la tarde del sábado 16 y la del domingo 17, cuatro accidentes dejaron igual número de fallecidos en distintos puntos de la provincia. Tres de ellos fueron motociclistas de las localidades de El Carril, Pichanal y Joaquín V. González. El cuarto fue el conductor de una camioneta que chocó contra un poste de cemento del alumbrado eléctrico, frente al barrio Sanidad, en el sudeste de la ciudad de Salta.

Mapa de las tragedias
El mapa de los siniestros viales mostró que en los últimos meses los choques fatales ocurrieron en lugares que no son habituales: en el sur provincial la ruta nacional 16 (también conocida como la ruta de la producción) y la ruta 9/34 en el tramo que va desde río Piedras hasta Lumbreras; y en el norte sobre la ruta nacional 34 en dos sectores: desde el ingreso a Salta por Jujuy, y en los kilómetros entre Urundel y Pichanal.

La imprudencia, el exceso de velocidad y, en general, la conducta de quienes se sientan frente a un volante siguen siendo las principales causas de los siniestros. De hecho, ninguno de los choques ocurridos en mayo fue atribuible a otros factores que no fuera el humano.

Un hecho que se mantiene es que los incidentes en las rutas son siempre menos que en las zonas urbanas, pero son más virulentos y mortales ya que se transita a una velocidad mucho mayor que en las calles de una ciudad o de un pueblo.

Nueva estrategia
Las últimas estadísticas viales podrían generar cambios en la estrategia de control en las rutas que atraviesan la provincia.

"El ministro de Seguridad nos convocó a una reunión para este viernes, en la que vamos a estudiar la forma de ampliar el número de puestos de control en rutas", dijo ayer el secretario de Seguridad Vial de la Provincia, Manuel Arzeno.

En la actualidad alrededor de la capital provincial y localidades próximas están en funcionamiento nueve bases operativas fijas, coordinadas entre Seguridad Vial y la Policía de la Provincia. Una de ellas, por ejemplo, está en Viñaco (entre El Carril y Coronel Moldes, sobre la ruta nacional 68) y desde allí no solo se realizan controles viales sino también se disparan todo tipo de acciones de seguridad en la zona que queda bajo su jurisdicción.

Arzeno insistió en que el propósito de la reunión será evaluar dónde instalar nuevos puestos fijos para continuar con los controles en ruta.

Las 87 muertes ocurridas en siniestros viales preocupan. "El año pasado tuvimos una reducción del 19 por ciento en la cantidad de víctimas respecto de 2013, y en esa cifra se reflejaba el trabajo que hizo todo el equipo interinstitucional que trabaja en seguridad vial que incluye diferentes organismos, las organizaciones no gubernamentales, la policía, los municipios, etc.".

En números, en 2013 hubo 222 muertos en siniestros viales en toda la provincia, mientras que en 2014 esa cifra llegó a 180. El objetivo de las fuerzas de seguridad era mantener en descenso esa curva estadística, pero los decesos ocurridos en los primeros seis meses de este año no son un buen augurio.

Arzeno observó que a seis meses de aquella disminución, "hoy es muchísimo tener 87 personas fallecidas en hechos que son evitables, porque estos incidentes no son un virus, son algo completamente evitable".

Contó que entre los diferentes organismos "veníamos hablando de cómo mantener los índices del año pasado, por eso es necesario generar el cambio cultural, porque si lo hubiéramos logrado esas personas hoy podrían estar con nosotros".

Fuente: Diario El Tribuno

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