Sociedad27/02/2014

Un marino salteño viajará a bordo de la Fragata Libertad

Gustavo García tiene 34 años y es oriundo de El Galpón. Mañana viajará a bordo del buque del buque escuela de la Armada que participará del encuentro de "Velas Latinoamérica 2014".

La fragata ARA “Libertad” junto a otros cinco veleros que participan del encuentro “Velas Latinoamérica 2014” en conmemoración al bicentenario del Combate Naval de Montevideo, tomará el puerto de Mar del Plata este viernes. A bordo, se encuentra Gustavo García de 34 años oriundo de El Galpón.

El buque escuela de la Armada Argentina navega hacia Mar del Plata junto al velero “Cisne Branco” de Brasil, el bergantín goleta “Esmeralda” de Chile, el “Gloria” de Colombia, el “Guayas” de Ecuador y el “Simón Bolívar” de Venezuela.

Hoy, antes de entrar al puerto, los veleros desfilarán frente a la costa marplatense acompañados por el público desde la playa y rambla. Luego de amarrar mañana viernes, permanecerán en la ciudad hasta el 5 de marzo para continuar el viaje hacia Ushuaia.

Gustavo Ricardo García es suboficial segundo de Mar de la Armada Argentina. Nació en El Galpón, un poblado salteño en Metán y cuando cumplió los 18, dejó su terruño para dedicar su vida al mar. Su pasión por navegar lo ha llevado a muchos lugares del mundo y hoy se encuentra a bordo de la fragata ARA “Libertad”.

Por su buen desempeño como marino, no es el primer viaje que Gustavo emprende embarcado en la “Libertad”. El primero fue en 1998. “La noticia del viaje siempre es una sorpresa; ser elegido es un orgullo”, expresó.

“Conozco el mundo con mi trabajo”


Su hermano Hugo -que estaba en la Fuerza- motivó a Gustavo para que siguiera la carrera naval. “El fue mi ejemplo a seguir, aunque yo no sabía de qué se trataba”, contó Gustavo García.

Han pasado 17 años de aquel día y el compromiso con su trabajo sigue intacto, “me apasiona la navegación, aunque mi especialidad es sacrificada uno se va enamorando del trabajo que hace”, confirmó el suboficial de Mar.

Entre las actividades que realiza a bordo, Gustavo se encarga de las velas “y navegar a vela aprovechando el viento como en la época de Colón, es un privilegio”, enfatizó. En cubierta, realiza otras maniobras marineras propias de la especialidad de Mar desde las relativas a la zarpada y arribo de la embarcación hasta las tareas de mantenimiento. “Es una satisfacción, cumplo con mi trabajo y tengo la oportunidad de conocer otros lugares del mundo, aunque los paisajes de Argentina no tienen nada que envidiar a los extranjeros”, dijo.

Es inevitable que su provincia se cuele en la conversación porque de Salta extraña todo, “la familia más que nada y la tranquilidad y el paisaje hermoso de mi pueblo natal”, expresó.

En Salta está su mamá y sus hermanos que visita dos veces al año, “ellos están muy orgullosos de que pertenezca a la Armada Argentina, al igual que mi señora Flavia y mi hijo Nahuel de 8 años”, contó. Con ellos vive en La Matanza, en Virrey del Pino.

Durante sus largas navegaciones, confiesa no tener cábalas y sólo lleva fotos como una vieja costumbre. Otra de sus actividades embarcado, es leer mucho. Respecto a la convivencia contó que, “al principio siempre es difícil pero cuando se hace a la mar, el ámbito de camaradería es lo mejor, uno conoce a muchas personas y cada una con tradiciones e historias diferentes”, señaló. 

Fuente: Parte de prensa