Bolsas de nicotina en kioskos: “Es una forma perversa de volver adictos a los jóvenes”
El Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires emitió una alerta dirigida a la población y a los equipos sanitarios por el crecimiento en la circulación, promoción y consumo de las llamadas bolsas de nicotina o nicotine pouches, un producto que se presenta como una alternativa “libre de tabaco”, pero que contiene nicotina altamente adictiva y se venden en los kioskos como si fueran caramelos.
Estos dispositivos son desechables, no requieren combustión ni vapor y se disuelven en la boca sin necesidad de escupir, características que los vuelven especialmente atractivos para jóvenes y adolescentes. Sin embargo, especialistas advierten que su consumo no es inocuo y puede generar dependencia severa.
En diálogo con Informate Salta, el doctor Tomás Smith, especialista en neumonología, explicó que la nicotina actúa directamente sobre el cerebro. “La sustancia que genera adicción se llama nicotina. Lo que por ahí la gente no sabe es que esa sustancia pasa a ser parte de nuestro cerebro, pasa a ser un neurotransmisor y desplaza a uno original que se llama acetilcolina”, detalló.
El médico advirtió que la falta de nicotina en personas consumidoras genera síntomas claros de abstinencia. “Puede provocar ansiedad, irritabilidad, dificultad para dormir. Todo eso es por la falta de nicotina como neurotransmisor cerebral”, señaló, remarcando el alto poder adictivo del producto.
Según Smith, el foco de la industria está puesto en las edades más tempranas. “La estrategia es dirigirse a los jóvenes y a los niños, porque la industria no quiere perder clientes. Los buscan de todas las maneras posibles para volverlos adictos. Así, cuando crecen, pasan al vaper u otras sustancias y después migran al tabaco”, explicó.
En ese sentido, fue contundente al calificar estas prácticas:
“Son formas engañosas de generar el contacto de niños y adolescentes con la nicotina. Es perverso, decirlo así, es perverso porque es la realidad”
Finalmente, el especialista insistió en que minimizar estos productos es un error. “No hay que olvidarse que la nicotina es la sustancia adictiva del tabaco. Entrar en contacto con ella a edades tempranas genera un altísimo riesgo de adicción futura”, concluyó.
Desde el ámbito sanitario insisten en reforzar la información, la prevención y los controles, especialmente frente a productos que se presentan como inofensivos pero que esconden riesgos graves para la salud.