Política10/02/2026

Gobernadores frenaron la rebaja de Ganancias incluida en la reforma laboral: Que decía el artículo que generó fuerte rechazo

La iniciativa proponía bajar del 30% al 27% el Impuesto a las Ganancias para grandes empresas. Gobernadores de distintos signos políticos objetaron el impacto en la recaudación y forzaron su eliminación del dictamen final.

En el tramo decisivo de la negociación de la reforma laboral en el Congreso, el Gobierno nacional resolvió eliminar uno de los artículos más controvertidos del proyecto: la reducción del Impuesto a las Ganancias para grandes empresas. Se trataba del artículo 190 del dictamen, que planteaba bajar la alícuota del 30% al 27%, una medida que había sido impulsada por el Ejecutivo como parte de su estrategia para reducir la presión tributaria sobre el sector privado.

La decisión de dar marcha atrás respondió al rechazo explícito de los gobernadores, que alertaron por el impacto directo que la medida tendría sobre la coparticipación federal. El impuesto a las Ganancias es uno de los tributos que se distribuyen entre Nación y provincias, por lo que una reducción en la recaudación implicaba un recorte automático de recursos para las arcas provinciales.

El contenido del artículo y el argumento oficial

El artículo eliminado proponía una rebaja de tres puntos porcentuales en la alícuota que pagan las grandes empresas, con el objetivo —según el Gobierno— de mejorar la competitividad, estimular la inversión y alinear el esquema impositivo argentino con el de otros países de la región.

Desde la Casa Rosada sostenían que el costo fiscal de la medida rondaba el 0,65% del PBI, de los cuales un 0,5% impactaría en las cuentas nacionales y un 0,15% en las provinciales. Además, aseguraban que esa pérdida sería compensada por un mayor nivel de actividad económica y por la formalización de unos 400 mil trabajadores.

Sin embargo, esos argumentos no lograron convencer a los mandatarios provinciales, que reclamaron garantías concretas de compensación y advirtieron que la baja afectaría recursos clave para el financiamiento de gastos corrientes, salarios y servicios esenciales.

Quiénes festejan y quiénes quedaron afuera

La eliminación del artículo fue celebrada por los gobernadores, que lograron bloquear una medida que consideraban fiscalmente regresiva para sus distritos. También sectores de la oposición valoraron el cambio como una señal de límite al ajuste de ingresos provinciales en un contexto de alta tensión financiera.

Del otro lado, el sector empresario quedó sin uno de los beneficios que venía reclamando desde hace años. La rebaja de Ganancias era vista por las grandes compañías como una señal concreta de alivio fiscal en el marco de una reforma que, en otros aspectos, introduce cambios estructurales en el mercado laboral.

Una concesión para destrabar la reforma

La salida del artículo 190 dejó al descubierto las tensiones internas del oficialismo entre el objetivo de reducir impuestos y la necesidad de construir mayorías legislativas. Gobernadores de distintos signos políticos coincidieron en rechazar el capítulo fiscal, aun cuando estaban dispuestos a acompañar otros puntos de la reforma laboral.

Ante la falta de votos suficientes en el Congreso, el Gobierno optó por retirar el artículo para evitar que el proyecto quedara empantanado. La concesión permitió avanzar con el tratamiento de la reforma, pero marcó un límite claro a la agenda fiscal del Ejecutivo en un año atravesado por negociaciones políticas y presión sobre las cuentas públicas.