Evo Morales: "Mi aspiración es volver a Bolivia"

Internacionales 02 de febrero de 2020
El ex presidente boliviano, refugiado en la Argentina, reflexionó sobre la actualidad de Bolivia, las elecciones en su país y las políticas que avanzan latinoamérica. "Yo estoy convencido que ahora sí, de verdad, puede haber fraude", aseguró.
Evo Morales

El ex presidente boliviano Evo Morales, refugiado en la Argentina, dijo que su principal aspiración del momento es "volver a Bolivia" y planteó que "si Unasur hubiera estado vigente y fuerte defendiendo las democracias, quién sabe fracasaba el golpe de Estado" que consiguió su salida del gobierno y terminó en su actual exilio en Buenos Aires, informó Télam.

Morales recibió a Télam esta semana, en las oficinas que le presta el gremio docente en el barrio porteño de San Telmo entre reuniones con la conducción del Movimiento Al Socialismo (MAS) por el armado de las listas de senadores y diputados, que cierra el próximo lunes.

Poco después de que enunciara su aspiración de "volver a Bolivia" salió a la luz su intención de inscribirse como candidato a diputado por el MAS de Cochabamba para las elecciones generales del próximo 3 de mayo.

El líder del MAS aclaró que "hay mucha desconfianza" en el proceso electoral que dirige el gobierno de facto de Jeanine Áñez y, por eso pidió veedores del Parlasur, la ONU y "países amigos" como España, México y Argentina.

-Télam: En los últimos días parte de las bases aliadas al MAS resistieron al binomio presidencial elegido en Buenos Aires y pidieron una fórmula encabezada por un líder indígena. ¿Cómo se resolvieron esas diferencias y cómo entiende usted esos reclamos?
-Evo Morales: Algunas agrupaciones de campesinos de los departamentos, acá llamados provincias, habían traído una propuesta, pero a nivel de los departamentos, donde no sólo viven campesinos sino también otros sectores sociales, dijeron Luis Arce y David Choquehuanca. Esos compañeros del campo, especialmente de La Paz, dijeron David o nada.Tuvimos ese problema y finalmente entendieron los compañeros y el día jueves de la semana pasada (23 de enero) hubo humo blanco. Se ha resuelto ese problema, felizmente.

- T:¿No quedan tensiones que puedan afectar la campaña?
- EM: No, por ahora no. Ayer (martes) ha llegado a Bolivia Luis Arce, lo recibió David, acompañado por otros sectores. Hoy fue a hacer una presentación (ante la Justicia) y la gente fue a respaldar. Ahora la batalla que tenemos es la elección de candidatos a senadores y diputados. La dirección departamental del MAS y las asociaciones de campesinos están a cargo. Todos están tratando de llegar a acuerdos para no tener internas.

-T: La coalición que respaldó a Áñez para acceder al poder está mostrando grietas, ¿puede el gobierno de Estados Unidos convencerlos de volver a aliarse para hacer frente al MAS?
-EM: La derecha boliviana tiene su propia particularidad. En todas las elecciones Estados Unidos intentó unir a la derecha, pero nunca le hicieron caso. Tal vez nuevamente el Tío Sam, como le decimos, pueda intentar unirlos. Por ejemplo, en las elecciones del año pasado, el 20 de octubre, Estados Unidos le dijo a Óscar Ortiz que él no participara porque Carlos Mesa era el candidato. Ortíz igual fue candidato y sacó el 4%. Ahora Mesa sigue siendo el candidato de Estados Unidos pero Áñez fue contra esa línea y ahora están confundidos.

- T: ¿Ve alguna diferencia entre estos candidatos?
-EM: No, no hay ninguna diferencia. Es como los demócratas y los republicanos de Estados Unidos, cualquiera que gana es lo mismo. Alguno tendrá un poquito más de algún programa social, pero la política económica no cambia nada.

-T: Ustedes han dicho que van a reclamar veedores internacionales para el proceso electoral, ¿en quiénes piensan, han hecho gestiones?
- EM: Hablamos con el Parlasur, que va a enviar a sus mejores técnicos, pero no sólo como veedores sino como una misión electoral, que significa que a partir de estos días, de la confirmación de candidatos, ya empieza a participar, a hacer el seguimiento correspondiente. Tenemos el compromiso de Naciones Unidas de acompañar esa misión electoral y quisiéramos que el hermano papa Francisco y algunos países amigos como España, México o Argentina puedan mandar a sus mejores técnicos para la parte informática.

- T:¿Temen que haya fraude?
- EM: Yo estoy convencido que ahora sí, de verdad, puede haber fraude. Porque el único fraude fraude, hasta ahora, ha sido el informe de la OEA, que son unos golpistas. En Bolivia hay 35.000 mesas y la auditoria electoral de la OEA habla de 226 mesas en las que hay "irregularidades". Si todos los votos de esas 226 mesas, que son menos del 1%, se los pasamos a Carlos Mesa, igual hubiésemos ganado en primera vuelta.

-T: La OEA y la Unión Europea (UE), que de alguna manera apoyaron el proceso que terminó en su destitución, observarán la elección. Si esto se confirma, ¿tiene confianza en el proceso electoral?
-EM: No, hay mucha desconfianza. No creemos que vaya a haber una elección justa. Por eso estamos acudiendo a los organismos internacionales, por eso estamos acudiendo a las Naciones Unidas y a otros países amigos, países demócratas, porque hay países que aunque sean de derecha respetan la legalidad, en ese creo, con sus notables, que participen para garantizar los resultados.

- T: Usted mencionó que en la crisis de 2008 la Unasur viajó a La Paz para ayudar a frenar un incipiente golpe de Estado, ¿usted cree que la situación política regional actual tuvo algún efecto en no poder frenar su destitución?
- EM: Algunos países que eran parte de Unasur decidieron retirarse y acabar con Unasur. Yo me acuerdo que cuando hubo algún problema interno entre sudamericanos, lo resolvimos en un gran debate interno y no esperamos que el imperio resuelva los problemas de los sudamericanos. Si Unasur hubiera estado vigente y fuerte defendiendo las democracias, quien sabe fracasaba este golpe de Estado. Inclusive habríamos derrotado al golpe, si la Central Obrera (Boliviana) declaraba un paro indefinido, como hacíamos antes. Sin embargo, los pueblos indígena, aymaras, quechuas, han dado una dura batalla. El pueblo alteño, el de Cochabamba, el movimiento indígena del Trópico de Cochabamba, con tantos muertos, han dado una dura batalla. Este golpe de Estado va a servir para dar un profundo debate de evaluación, pero también sobre cómo retomar nuestra lucha del pasado.

- T: ¿Se imagina como candidato a presidente en 2026 o más adelante?
-EM: No, por ahora aspiro a volver a Bolivia. Por mi experiencia gremial y política sé cómo acompañar las luchas de los movimientos sociales, con formación y orientación.

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