


Fiestas y aumento del contrabando: la pulseada desigual que enfrentan los comerciantes salteños
Sociedad18/12/2025
Por Federico Storniolo
Diciembre debería ser un mes a toda fiesta, el de mayores ventas para los comercios salteños, porque las Fiestas traen consigo mayor movimiento en las calles, compras de regalos, celebraciones familiares y promociones que invitan a consumir.
Sin embargo, para muchos comerciantes formales, este momento clave del año se ve opacado este año muy fuertemente por un problema difícil de contener: el contrabando que llega desde Bolivia.
Y decimos dificil no porque no se pueda, sino porque no se quiere. Hace falta una decisión política de hacerlo.
En Salta hay negocios que venden productos que todo el mundo sabe son ilegales, o contrabandeados y que están a la vista de todos. Están en el centro, en las peatonales, cerca de la plaza 9 de Julio.
La cercanía con la frontera y la falta de controles efectivos hacen que estas semanas se conviertan en temporada alta para el ingreso ilegal de mercadería, que termina vendiéndose en ferias informales, redes sociales o en locales sin habilitación.
Los que han visto el movimiento comercial en la frontera estos días han visto el incesante pasar de gente y mercadería de todo tipo sin control. Lavarropas, aires acondicionados, televisores, juguetes, bicicletas, ropa al por mayor etc etc.
El "boom" del contrabando navideño
Zonas como Aguas Blancas, Salvador Mazza y Orán son epicentro de intensos movimientos ilegales de mercadería, que se multiplican en diciembre. Es común ver vehículos, motos y personas cargando bolsas, mochilas o cajas con productos que luego terminan en el mercado informal de ciudades como Salta Capital o San Ramón de la Nueva Orán.
¿Qué traen? De todo: ropa, juguetes, tecnología, bebidas, productos de limpieza, calzados, decoración y más. La novedad es el contrabando de carne, sin ningún tipo de control bramatológico. Todo lo que un comercio tradicional ofrece en estas fechas, pero sin pagar un solo impuesto, sin ticket, sin garantía, y con precios que un comercio legal no puede igualar.

Violencia y descontrol en la frontera
En las últimas semanas, se han registrado enfrentamientos entre contrabandistas, gendarmes y vecinos en pasos no habilitados. La tensión crece cuando se intenta controlar este flujo ilegal, ya que detrás del contrabando también hay redes organizadas que no dudan en recurrir a la violencia.
Esto genera un doble impacto: inseguridad para quienes viven en la zona fronteriza, y desesperanza para los comerciantes formales que ven cómo se naturaliza el comercio ilegal, sin que nadie intervenga con firmeza.
El comercio formal, entre promociones y supervivencia
A pesar de todo, los comerciantes salteños no bajan los brazos. Las fiestas son su gran oportunidad del año: preparan ofertas, amplían horarios y decoran sus locales para atraer clientes. Pero la competencia con el contrabando es desleal, y cada vez más notoria.
“Nos preparamos todo el año para diciembre, pero no podemos competir con los precios que llegan desde Bolivia sin pagar ni un peso de impuestos”, cuenta Mariana, dueña de un local del macrocentro. “Ellos venden barato porque no pagan nada; nosotros pagamos todo pero así nos cuesta llegar. Lo que pagamos los comercios formales son los que permiten al estado recaudar y funcionar pero no nos cuidan, porque no controlan, porque nos matan con los impuestos y hasta fomentan la ilegalidad que no les reporta nada".
El pedido es claro: controles y equidad
Desde las cámaras comerciales insisten en que el Estado debe actuar. Más controles en la frontera, operativos en ferias informales, sanciones reales y campañas de concientización para que el consumidor entienda que comprar barato también tiene un costo social.
Porque detrás de cada regalo comprado en un comercio local hay un salteño trabajando, pagando impuestos y apostando por su ciudad.







Eclipse solar en Acuario: Sacude vínculos, marca un antes y un después para varios signos



Bajo los astros: Qué pasará este 14 de febrero con los signos y un ritual para atraer el amor

















