


El empleo formal sigue en retroceso y el salario pierde poder adquisitivo mientras el Gobierno impulsa la reforma laboral
Economía01/01/2026
La caída del empleo registrado y la pérdida salarial reabren el debate sobre si la reforma laboral podrá revertir la tendencia negativa.
El mercado laboral argentino continúa mostrando señales de debilidad hacia el cierre de 2025, con una contracción sostenida del empleo formal y un deterioro progresivo del poder de compra de los salarios. Así lo revela un reciente informe elaborado por la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, que analiza la evolución del empleo registrado y del salario mínimo vital y móvil en los últimos meses, en un contexto de discusión por una posible reforma laboral.
Desde el Gobierno nacional se apuesta a que los cambios normativos en materia laboral, que comenzarían a debatirse en el Senado en febrero, contribuyan a dinamizar la contratación, especialmente en el sector pyme. Sin embargo, los datos actuales reflejan un escenario complejo, en el que la mejora del empleo aparece condicionada no solo por la legislación sino también por el ritmo de crecimiento de la economía.
Evolución negativa del empleo registrado
El informe señala que en septiembre de 2025, última medición disponible, el empleo formal cayó en 11.300 puestos, profundizando una tendencia negativa que se arrastra desde mayo. En total, el empleo asalariado formal acumuló cinco meses consecutivos de retroceso, luego de un período previo de estancamiento con leves variaciones mensuales.

En el detalle por sectores, el empleo asalariado formal privado perdió 10.600 puestos durante septiembre, mientras que el sector público se mantuvo prácticamente sin cambios. En tanto, el empleo en casas particulares mostró una reducción adicional de 2.900 puestos, reflejando también el impacto de la desaceleración económica en los hogares.
Si se compara el nivel de empleo formal total de septiembre de 2025 con igual mes del año anterior, la pérdida asciende a 57.000 puestos, lo que representa una caída interanual del 0,6%. En relación con noviembre de 2023, la merma alcanza los 242.000 empleos registrados, equivalente a una contracción del 2,4%.
Un mercado laboral estancado en términos históricos
Desde una perspectiva de más largo plazo, el estudio ubica el nivel actual de empleo asalariado formal en valores similares a los registrados en agosto de 2022. Esta referencia evidencia que, pese al crecimiento de algunos sectores puntuales, el mercado laboral no logró recuperar el dinamismo necesario para absorber nueva mano de obra de manera sostenida.
Los especialistas advierten que esta situación responde a una combinación de factores, entre ellos la cautela empresaria frente al contexto macroeconómico, la baja inversión en ciertos rubros y la pérdida de poder adquisitivo de los ingresos, que limita el consumo y, por ende, la demanda de trabajo.
En este escenario, la reforma laboral impulsada por el Ejecutivo busca reducir los riesgos asociados a la contratación, principalmente en lo referido a indemnizaciones. La expectativa oficial es que un marco normativo más flexible incentive a las empresas a tomar personal, aunque el informe remarca que sin crecimiento económico sostenido el impacto podría ser limitado.
Salario mínimo en retroceso constante
El estudio también pone el foco en la evolución del salario mínimo, vital y móvil, cuyo poder adquisitivo volvió a caer en noviembre de 2025 un 0,5%. Esta baja se suma a las registradas en los meses anteriores: octubre (-2,3%), septiembre (-2,0%), agosto (-0,5%) y julio (-0,5%), consolidando una tendencia descendente.
La pérdida real del salario mínimo se inició con fuerza a fines de 2023, cuando en diciembre se contrajo un 15% debido a la aceleración inflacionaria, seguida por una caída aún mayor del 17% en enero de 2024. Si bien en algunos meses posteriores hubo recomposiciones parciales, estas no lograron revertir el deterioro acumulado.
Entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025, el salario mínimo real acumuló una caída del 36%. Solo en el transcurso de 2025, la reducción alcanza el 8%, afectando de manera directa a los trabajadores de menores ingresos y a quienes dependen de este valor como referencia salarial.
Un piso salarial en niveles históricamente bajos
Según el informe, el salario mínimo en términos reales se ubica actualmente por debajo del nivel registrado en 2001, antes del colapso de la convertibilidad. Además, representa apenas un tercio de su valor máximo histórico, alcanzado en septiembre de 2011, lo que implica una erosión cercana al 64% desde aquel pico.

Esta situación plantea interrogantes sobre la capacidad del mercado laboral para mejorar las condiciones de vida de los trabajadores en el corto plazo. La combinación de menos empleo formal y salarios con menor poder de compra configura un escenario desafiante para la recuperación del consumo y la estabilidad social.
En ese contexto, el debate sobre la reforma laboral se vuelve central. Mientras el Gobierno sostiene que puede ser una herramienta para revertir la tendencia, los datos actuales sugieren que su efectividad dependerá de una recuperación económica más amplia, capaz de generar empleo de calidad y recomponer los ingresos reales de la población.








¿Cuánto cuesta volar de Salta a Florianópolis? Conocé cuáles son las fechas más baratas


















