



El periodista deportivo Guillermo Salatino falleció este sábado a los 80 años, víctima de un infarto, momentos antes de ser sometido a una intervención quirúrgica. Reconocido como una de las voces más emblemáticas del tenis argentino, desarrolló una trayectoria de casi medio siglo dedicada a la cobertura del circuito profesional.
Salatino cubrió 147 torneos de Grand Slam a lo largo de 48 años, una cifra inédita en el periodismo deportivo internacional. Su labor incluyó presencias reiteradas en Wimbledon, Roland Garros, el US Open y el Abierto de Australia, además de múltiples torneos del circuito, series de Copa Davis y competencias internacionales.
Formado como jugador de tenis en su juventud, se volcó luego al periodismo deportivo tras egresar del Círculo de Periodistas Deportivos a mediados de la década del 70. Desde entonces, acompañó la transformación del tenis argentino en un fenómeno masivo, especialmente durante la era de Guillermo Vilas, y continuó siendo testigo privilegiado de distintas generaciones de tenistas nacionales e internacionales.
A lo largo de su carrera trabajó en medios gráficos, radio y televisión, fue editor de publicaciones especializadas y autor del libro El séptimo game. Su estilo se caracterizó por el conocimiento técnico, el análisis detallado y una mirada respetuosa sobre el deporte y sus protagonistas.
En los últimos años recibió diversos reconocimientos por su trayectoria, entre ellos homenajes en el Buenos Aires Lawn Tennis Club y en torneos internacionales. Su figura fue destacada no solo por su labor profesional, sino también por su rol formador y su permanente disposición para acompañar a colegas y nuevas generaciones de periodistas.
La muerte de Guillermo Salatino deja una huella profunda en el periodismo deportivo argentino y en el ambiente del tenis, donde fue considerado un referente indiscutido.










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