


“Que se cague por marica”, el brutal crimen del kinesiólogo David Corimayo llega a juicio
Justicia04/02/2026
La fiscalía pidió que José Enrique Salva sea juzgado como autor del homicidio de David Corimayo, el kinesiólogo de 42 años asesinado a golpes en mayo de 2025 en Cachi.
En el requerimiento de juicio, el fiscal penal Santiago López Soto también solicitó que Sebastián Hernán Mamani, Cristian Daniel Márquez y Ezequiel Román Cruz enfrenten el proceso como partícipes necesarios del crimen, cuya pena va de 8 a 25 años de prisión.
Los hechos
Según la acusación, el ataque fatal fue precedido por un primer incidente ocurrido entre las 19 y las 20 horas del 2 de mayo, cuando Corimayo circulaba en su Volkswagen Suran por calle Monseñor Tavella. Allí, un Chevrolet Aveo en el que viajaban los imputados detuvo la marcha y bloqueó el tránsito. Al tocar bocina y comenzar a grabar con su celular, David fue increpado por dos ocupantes del vehículo, que lo insultaron, golpearon el capó y le gritaron: “¿Qué grabás, pelotudo?”.
El desenlace ocurrió minutos después, entre las 20.30 y las 21, en una plazoleta del barrio Fonavi, cerca de una guardería infantil. De acuerdo al requerimiento fiscal, el auto en el que se trasladaban los acusados persiguió a la víctima hasta interceptarla. Allí, Salva descendió del vehículo y, sin provocación previa, le propinó un golpe de puño directo en el rostro, lo que provocó que Corimayo cayera violentamente contra un pequeño muro de piedra.
Los otros tres imputados también bajaron del auto y habrían actuado para intimidar a la víctima y evitar que escapara. Los testigos coincidieron en que Corimayo no respondió la agresión. Producto de la caída, golpeó su cabeza contra piedras filosas de la vereda, sufriendo una herida perforante de tres centímetros que le causó muerte cerebral. Falleció dos días después.
Las pericias
Peritos del Cuerpo de Investigaciones Fiscales encontraron rastros de sangre en la vereda y en una de las piedras, elemento clave para confirmar la mecánica del homicidio. La violencia del ataque quedó reflejada también en las palabras del agresor: cuando su pareja lo recriminó por la brutalidad del golpe, Salva respondió: “Que se cague por marica”, frase que fue incorporada como prueba en el expediente.
Tras la agresión, según Gente de Salta, los imputados huyeron del lugar, pese a que vecinos comenzaban a acercarse para auxiliar a la víctima. Corimayo alcanzó a subirse a su auto y avanzar algunas cuadras, pero quedó desvanecido en el asiento del conductor. Fue trasladado de urgencia al hospital local, donde nunca recuperó la conciencia.
Acusados pero libres
Pese a la gravedad del hecho, ninguno de los cuatro acusados se encuentra actualmente detenido. Salva cumple prisión preventiva domiciliaria por decisión de la jueza de Impugnación Virginia Solórzano, mientras que los otros tres imputados permanecen en libertad, con el aval del Ministerio Público Fiscal.





























