



Esta semana La CGT decidió salir a la calle nuevamente, donde mostrarán su descontento con la reforma laboral que plantea el gobierno nacional.
Lo resolvió este mediodía el Consejo Directivo cegetista. En el debate de los dirigentes hubo quejas contra el Gobierno por la reforma laboral y también contra los gobernadores, que, con la excepción de algunos del PJ, eludieron reunirse con los sindicalistas en sus provincias para hablar del tema y parecen dispuestos a votar el proyecto en sintonía con la Casa Rosada.
Más allá de las críticas, los gremialistas ya dan por descontado que la reforma laboral se convertirá en ley y los esfuerzos ahora se dirigen a conseguir respaldos para que se modifiquen en el recinto algunos puntos que ponen en jaque el financiamiento de los sindicatos.
Por el momento, las versiones que circulan sobre los cambios aceptados por el Gobierno apuntan, sobre todo, a congraciarse con los gobernadores, cuyo apoyo es clave para la sanción de la iniciativa y a la CGT sólo le darían un alivio a dos de sus demandas vinculadas con “la caja sindical”.
La nueva versión de la reforma laboral, según trascendió, incluiría una fórmula para conformar a los gobernadores por la baja de impuestos que contempla el proyecto: postergar para más adelante la reducción de alícuotas de impuestos, como Ganancias para grandes empresas, que afectarán la masa de recursos coparticipables que reciben las provincias.









A diferencia del resto del país, Salta tendrá dos fines de semana largo en febrero




















