


¡Bullying extremo! Un niño sufrió 4 años de ataques y amenazas con cuchillo en su escuela
Reclamo27/02/2026
Un alumno de la escuela Francisco de Castro, en el barrio La Loma, habría sufrido cuatro años seguidos de hostigamiento y agresiones físicas, con un escenario de bullying que llevó a la familia a una una denuncia penal por amenazas con armas blancas, junto al retiro del menor del establecimiento, junto al reclamo por supuesta falta de respuesta de las autoridades del establecimiento.
¿Qué pasó? Alejandro, padre del niño, habló con Radio DIX donde relató con indignación el calvario que vivieron y la falta de respuesta institucional frente a un escenario de aparente violencia constante. "Mi hijo sufrió mucho hostigamiento y se hicieron infinitas actas en la escuela, pero parece que las tiran porque nadie se entera de nada", lamentó el hombre sobre la inacción administrativa.
El detonante final de la salida del alumno fue una amenaza de muerte por parte de otro compañero que portaba un elemento peligroso dentro del aula. "La última directora recibió una denuncia penal porque uno de los niños llevaba un cuchillo y amenazó a mi hijo con clavárselo si hablaba", detalló el padre sobre la gravedad del hecho.
A esto, las agresiones que el padre describió incluyen maltratos físicos severos que habrían ocurrido en los recreos y baños, ante la supuesta ausencia de supervisión docente. "Le daban desde patadas en sus zonas íntimas hasta piñas, y lo peor es que la escuela nunca se hizo cargo de absolutamente nada", denunció el progenitor.
Alejandro también criticó las maniobras que realizaban los directivos para ocultar los incidentes y deslindar responsabilidades legales frente a los seguros escolares. "Cuando a mi nene lo golpeaban, hacían un acta diciendo que se cayó solo y me querían obligar a firmar para entregármelo", indicó las posibles irregularidades.
Actualmente, el niño se encuentra bajo tratamiento profesional para intentar superar las secuelas emocionales y el miedo tras años de exposición al maltrato escolar. "Mi hijo está yendo al psicólogo en estos momentos porque lamentablemente el que paga los platos rotos es un niño de 11 años", explicó Alejandro con amargura.
Finalmente, el padre cuestionó la desprotección que sienten los padres en el sistema público y el alto costo de buscar una alternativa en el sector privado. "Esa escuela no sirve, pero los institutos privados hoy tienen costos muy elevados y te la tenés que bancar para salvar a tu hijo", concluyó Garzón.





























