Sociedad Isabel Briones y Lorena Celedón 08/11/2019

Malvinas, desde la mirada del fotógrafo salteño Dante Apaza

En diciembre del año pasado, realizó una expedición fotográfica en las islas con la misión de poder mostrar, a través de las imágenes, su geografía, su flora, fauna, los paisajes. “Las fotos intentan mostrar las islas mismas más allá de las especies que habitan”, dijo. Mirá el VIDEO.

Malvinas a través de la mirada del fotógrafo salteño, Dante Apaza

Apasionado por la fotografía de naturaleza, Dante Apaza, tuvo una de las experiencias más increíbles de su vida, conocer las Islas Malvinas y poder fotografiarlas para luego mostrarlas al mundo. En diciembre del 2018, junto a otros tres fotógrafos, pudo recorrer las islas desde adentro y conocer sus profundidades. 

“La fotografía de naturaleza es mi pasión y esta vez llevé mi pasión a las Islas Malvinas, fue algo muy emocionante porque es un viaje que quería hacer hace mucho tiempo, es algo que tenía pendiente en mi vida”, expresó a InformateSalta. 

Apaza manifestó que sentía un fuerte llamado para ir a las islas. “Conozco varios ex combatientes y me contaban las diferentes experiencias de Malvinas. Cuando me estaba por embarcar en el aeropuerto de Río Gallego había excombatientes, gente que iba a dar una vuelta de página en su historia personal, a tratar de cerrar una historia, despedir un amigo, un familiar. Ahí empecé a internalizar la pregunta de por qué yo iba a Malvina, cuál era mi objetivo”.

El fotógrafo comprendió cuál era su propósito: “Mostrar Malvinas a través de mis ojos, con mi mirada de fotógrafo de naturaleza, sin dejar de lado todos los recuerdos que tienen los argentinos. Tenía ganas de mostrar Malvinas en su naturaleza, su fauna, sus paisajes, esa que nosotros soñamos como argentinos, como tierra nuestra. Creo que esa era mi misión, tratar de mostrar a través de mis fotos de mis imágenes de qué se trataba, su geografía, sus paisajes, sus especies, ese fue el desafío que tomé”.



Verdaderamente, lo que muestran las imágenes difícilmente podría describirse con palabras, el suave abrazo de los pingüinos, el cálido rayo de sol que reposa sobre sus cuerpos, la pingüina que ayuda a su hijo a desprenderse de las cáscaras del huevo que acaba de romperse, el beso del primer encuentro. 



“Fuimos cuatro fotógrafos, cuando descendimos del avión nos buscó una camioneta que nos trasladó por un par de horas y nos dejaron en medio de la nada. Era la primera etapa y nos dijeron,  - en cuatro días los buscamos a las 10:00 - . Nos quedamos absolutamente solos con nuestras carpas para poder empezar con nuestra aventura fotográfica. Queríamos estar en medio de la naturaleza, nos levantábamos a las 04:30 que ya era de día y oscurecía a las 10:30, por lo que estábamos prácticamente todo el día sacando fotos, descansábamos un poco al mediodía”, relató.

Estando a solas en la Isla, abrazado por la inmensidad de la noche, Apaza pensó mucho en los jóvenes que fueron enviados a la guerra: “Me venía recurrentemente el pensamiento de los jóvenes argentinos que estuvieron allí en Malvinas, con equipos que no estaban preparados, pasando frío, con zapatillas de lonas, pensé mucho en las situaciones que pasaron con tan solo 18, 19 años”.



En las fotografías se muestran las islas desde una toma aérea, se puede apreciar la soledad de la noche, el cielo de Malvinas, las playas, el mar, las montañas. “Traté de darle clima a las fotos, de mostrar dónde y en qué momento se tomaba la fotografía. Se puede ver un pingüino caminando pero al mismo tiempo ver un amanecer donde entran rayos del sol, pingüinos que están a la orilla del mar, de ese mar que nos une, que nos conecta con nuestra plataforma continental, aves en vuelo. Hay un video que es un homenaje a los héroes de Malvinas donde se pueden ver albatros volando en tranquilidad. Les mostré el video a ex combatientes y ellos me respondieron ‘estos son nuestros aviadores, el homenaje a nuestros aviadores’”.