“Es un orgullo pertenecer a la Armada Argentina” 

Sociedad 04 de abril de 2021 Por InformateSalta
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La Armada instituyó al 3 de abril como el Día del Escalafón de Mar en homenaje al Cabo Principal (post mortem) Patricio Guanca, quien dio la vida en combate durante el Conflicto del Atlántico Sur. En su memoria, y en distinción al trabajo que realizan cada día los hombres y mujeres de Mar, presentamos la historia de vida de Estéfani Mené, salteña como Guanca, quien habla de su servicio a la Patria, de ser una de las primeras mujeres del escalafón, y de su actual desempeño en el buque logístico ARA “Patagonia”. 

Puerto Belgrano - La Cabo Principal Estéfani Mené tiene 32 años, ingresó a la Armada Argentina impulsada por el deseo de pertenecer y ser parte. Se inscribió en la Fuerza luego de asistir a una charla informativa dictada por la Delegación Naval de Salta: “Para los salteños es un orgullo pertenecer a la Armada, conlleva un cariño muy especial”. 

El sacrificio cotidiano de sus padres –su papá es carpintero y albañil, su mamá ama de casa—así como el pensamiento optimista de ellos acerca de emprender una vida militar, afirmaron aún más su deseo de ser parte de la Armada. En el 2008, a los 19 años, Estéfani concretó su sueño ingresando a la Escuela de Suboficiales de la Armada, aunque extrañaba mucho, se sentía sola y creía que no lo lograría. “Pero mis papás me incentivaron a seguir y salir adelante. Y acá encontré compañerismo, porque la Armada para mí, es una nueva familia”. 

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Al momento de elegir un escalafón, Estéfani sólo recuerda no querer estar encerrada en una oficina. Cuando le otorgaron el Escalafón de Mar sintió que “fue la mejor que me podían dar, estaba encantada. Egresamos 4 mujeres, fuimos las primeras en la promoción; y es un orgullo también. Trabajar en la cubierta del buque es sacrificado, pero, aunque sea difícil demostramos que no es imposible, que se puede hacer”, sostuvo. 

En su actual destino, el buque logístico ARA “Patagonia”, la Cabo Principal Mené se encarga de Cascos y Accesorios en la División Cubierta. “El buque es grande y hay muchas mujeres a bordo, contando entre oficiales, suboficiales y cabos; de mi especialidad somos varias. El trabajo diario requiere fuerza, pero me gusta, es una linda experiencia”, contó. Además de trabajar con las amarras y cerca del muelle --pendientes los de Mar a las entradas y salidas de los buques y el armado de las defensas para ese fin-- se abocan a la tarea de mantener la cubierta en condiciones.   

De sus 5 hermanos, ella es la mayor y Gabriela, la penúltima, siguió sus pasos al ingresar hace 4 años a la Armada; hoy es Cabo Segundo Maquinista. Juntas se encuentran en el “Patagonia” con destino en la Base Naval Puerto Belgrano (BNPB) viven en Punta Alta, ciudad cercana a la base naval, al sur de la provincia de Buenos Aires.  

Estéfani conoció a Bruno en el primer pase que le asignaron en el 2010 en Capitanía de Puerto, destino también ubicado en la BNPB. Él es salteño y fue Marinero Tropa Voluntaria Infante de Marina. Tienen 3 hijos: Máximo de 6 años, Mateo de 5 y Mirko de 2. “Ellos también se sienten orgullosos de mi carrera, me piden todo el tiempo ir al buque”, sonríe. 

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Con su marido, los hábitos y costumbres salteñas se mantienen, “la comida te recuerda de dónde es uno, tratamos de hacerla igual pero no tiene el mismo gusto…en Salta el sabor es mágico”, confesó, con una gran sonrisas.  

Entre sus recuerdos, además del clima y los paisajes, está la familia y, en especial, recuerda a su abuelita Sara, de 88 años. Recordó su primaria en el “América Latina” llevando con ella a sus hermanos menores y los compañeros del secundario del “Cuchi Leguizamón”, con quienes aún tiene contacto. “Salir a escondidas a jugar a la pelota con mi hermano (hoy fallecido) porque mi papá no me dejaba, está en mi recuerdo”, apuntó. 

En estos 13 años lejos de su terruño, Estéfani estuvo de pase en el rompehielos ARA “Almirante Irízar”, y en el transporte ARA “Canal Beagle”, pero tuvo que desembarcar al enterarse que su hijo Máximo venía en camino. Luego estuvo en el Taller de Mantenimiento Buenos Aires donde aprendió sobre comunicaciones. Le siguió su pase a la corbeta ARA “Robinson”, la División de Corbetas y el Destacamento Naval de Playa, donde se encuentran las lanchas EDPV (Embarcación de Desembarco de Personal y Vehículos).

En el aviso ARA “Teniente Olivieri” y el transporte ARA “Bahía San Blas”. Al buque logístico llegó a principios del 2020. Unos meses del año los transitó en Intendencia de la BNPB colaborando en la Operación General Belgrano por el COVID-19. 

“En la Armada uno tiene la posibilidad de conocer muchos lugares y personas. Dentro de la Institución uno aprende más allá de su especialidad, y eso lo enriquece”, rescató.

Señaló que nunca deja de aprender y eso es lo que más le gusta de la Armada. “Cuando tengo un objetivo lo cumplo y sale otro y así siempre se renuevan”, compartió.  

Día del Escalafón de Mar en honor al primer salteño caído en Malvinas 

Patricio Guanca nació en Cerrillos el 28 de junio de 1957 y tenía tan sólo 24 años cuando murió el de 3 de abril de 1982 en las islas Georgias del Sur, a bordo de la corbeta ARA “Guerrico”, operando un montaje de 40 mm. Había ingresado a la Escuela de Suboficiales de la Armada en 1975, viajó en la fragata ARA “Libertad” y más tarde formó parte de la tripulación de la “Guerrico”.  

El joven marino fue una de las primeras bajas argentinas de la Guerra de Malvinas y la primera de origen salteña, por ello es considerado un héroe en su provincia. La plaza de Villa Los Tarcos, en Salta, lleva su nombre, así como también una plaza en su localidad natal, donde se construyó un busto en su memoria. 

Los marinos del Escalafón de Mar son los encargados de realizar las diferentes maniobras marineras del buque: de fondeo o ancla, de atraque o entrada de una embarcación al puerto, de desatraque o salida, de remolque y/o traspaso de combustible en el mar; como también, tareas de mantenimiento en cuanto al orden, limpieza y pintura del buque, entre otras. 

En la jerga marinera se los llama “chafas” y trabajan en la cubierta de las embarcaciones. Con frío o calor, de día o de noche, su trabajo se desarrolla la mayoría de las veces a la intemperie. Participan de gran cantidad de actividades y, el timón, las amarras y las anclas, con las medidas de seguridad y supervisión correspondientes, son parte de su tarea profesional; como son los especializados en todo lo referente al casco, arboladura, estructura y cabuyería, trabajan también con los nudos marineros, ligadas, gazas y costuras en sus tareas. 

Además, pueden desempeñarse como timoneles de unidad y están capacitados para conducir embarcaciones menores a motor o a vela, con el conocimiento del funcionamiento de los motores fuera de borda, y de maniobras y estiba de las mismas. 

 

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