Pierden millones por el hurto de vacunos, pero liberan a los ladrones porque "roban por hambre"

Nacional 06 de octubre de 2021
vacuno

Una familia de productores agropecuarios perdió aproximadamente $7 millones por hurtos de ganado bovino en el último año. Si bien las denuncias de abigeato fueron por 70 vacunos ($2,3 millones), los restos encontrados en las recorridas a campo dan cuenta de que serían muchos más. Por eso calculan el perjuicio en esa importante cifra.

“Los 70 hurtos son los que pudimos constatar in situ entre vacas, novillos y terneros. Pero en los recuentos de hacienda que se hacen con frecuencia hay a razón de una carneada encontrada contra tres robos reales en los que no vimos restos. Cuando contamos los animales, hay 1900 contra más de 2000 del año pasado. Tenemos pruebas de que hay 70 robados, pero hay otros más que faltan, más allá de que siempre hay casos de mortandad, pero es un porcentaje muy bajo”, detalló  Pedro Giebert, uno de los integrantes del establecimiento Santa Sofía, ubicado en el sur de la localidad de Santa Elena, dentro del departamento de La Paz.

También contó que hallaron algunos vacunos lastimados, que pudieron escapar de trampas puestas por los delincuentes. “Tenemos videos de animales que encontramos heridos después de 4 o 5 días de tener un alambre enganchado en el cuello”.

El joven productor, de 27 años, aseguró que no reciben soluciones por parte de la Justicia. “Hubo dos o tres allanamientos, en los que encontraron a los sospechosos con cortes de carne que no pueden explicar de dónde salieron, pero la Fiscalía los liberó al otro día, con el argumento de que roban por hambre. Esa es la respuesta que nos dieron desde la Fiscalía y la Policía, que sabe perfectamente quienes son, pero se ocupan cuando el tema sale en los medios así parece que hacen algo. Esto viene desde hace años, y algunos de mis tíos ya pasaron por este problema, pero ahora se agravó más”.

“Las denuncias fueron efectuadas en la comisaría 15 de Santa Elena, y luego fueron enviadas a la fiscalía de La Paz, pero nunca tuvimos respuestas”, detalló Giebert que agregó que ahora van a elevar una petición a la Oficina de Prevención de Delitos Rurales de la provincia, con el objetivo de obtener una mayor colaboración de las autoridades para solucionar este inconveniente. “Quisiéramos que nos reciba algún superior de la fiscalía o la policía rural”.

En esa nota que le enviarán a Delitos Rurales, se indica que la problemática “está destruyendo la cultura ganadera y el arraigo en la zona”, y que se están replanteando si continuarán o no con la actividad. “La frecuencia de estos robos es cada vez mayor y hay semanas en las que aparecen entre 2 y 3 restos de animales faenados en el campo por los cuatreros, lo que nos impide tomar medidas proactivas”.

Asimismo, Giebert aseveró que “lo peor es que no lo hacen por hambre”. Al respecto analizó que detrás de estos delitos hay un negocio montado, para comercializar los cortes robados en carnicerías o almacenes de barrio. “Por miedo a que los encuentren, se lo sacan de encima lo más rápido posible y los venden en esos lugares”, señaló.

El campo posee una extensión de 6000 hectáreas y tiene 6 dueños, entre los que se encuentran el padre, tíos y primos de Pedro. Además son vecinos de la familia Etchevehere, integrada por Luis Miguel, ex ministro de Agroindustria de la Nación.

La ubicación del lugar, cerca de la planta urbana, tampoco ayuda, ya que está muy expuesto a distintos delitos, según explicó. “Estamos en la costa del Paraná, a unos 40 kilómetros de La Paz (cabecera del departamento). Es sobre la ruta provincial 48, cerca del acceso a Santa Elena. Prácticamente, a unos mil metros ya empieza el pueblo. Esa es una de las causas por las cuales sufrimos tanto el abigeato”, describió.

A los robos, se les suma el cepo

La producción de los Giebert se basa en un sistema mixto, de agricultura y ganadería. Gran parte del campo tiene montes, donde se encuentra la hacienda, y en la otra parte siembran maíz, trigo y soja. “Nos dedicamos a la cría de raza Hereford para exportación”.

Por eso, afirmó que el cerrojo a la carne impuesto por el Gobierno, que recientemente anunciaron que se flexibilizaría, los afecta directamente. “El kirchnerismo quiere ir por todo y van a hacer lo que sea posible para perjudicarnos, como siempre. Nos afecta muchísimo, porque nuestro negocio es la venta de novillos gordos para exportación. ¿Qué hacemos con un ejemplar de 500 kilos que está listo para ser vendido a un frigorífico?”.

La historia familiar tiene mucha vinculación con la cadena cárnica. “Nuestros antepasados, hace ya 7 generaciones, fueron dueños del Frigorífico Regional Santa Elena, que en 1871 fue creado por gente del pueblo en un saladero. Unos 10 años después, lo compraron nuestros antepasados. Finalmente, lo vendieron a una firma inglesa, que lo manejó hasta la estatización y cierre del lugar”, relató.

Por otra parte, Giebert afirmó: “Las tomas de tierras, en algunos casos impulsadas por dirigentes cercanos al kirchnerismo, es algo que en su momento también me preocupó mucho”. Lo vivieron bien de cerca, cuando el campo de sus vecinos fue el centro de la disputa familiar de Dolores Etchevehere con sus tres hermanos (Arturo Sebastián, Juan Diego, y Luis Miguel), y su madre Leonor Barbero Marcial.

El conflicto tuvo mucha trascendencia política, ya que la toma del lugar, impulsada por Dolores Etchevehere en octubre de 2020, estuvo apoyada por los militantes del Proyecto Artigas, que lidera el dirigente social Juan Grabois, de buena sintonía con el oficialismo. Incluso, algunos funcionarios se hicieron presentes en el lugar y la titular del INADI, Victoria Donda, acompañó a Dolores en la acusación por “violencia económica” que hizo contra la familia.

“Nuestro campo está pegado al de ellos. Y si había gente ocupando tierras de un vecino, ¿cómo no íbamos a salir a defenderlos?”, aseveró.

Ahora, fue Juan Diego Etchevehere, quien se solidarizó con Giebert, al difundir el caso en su cuenta de Twitter, donde manifestó: “Mientras el Gobierno Nacional hace anuncios que no concreta sobre la carne y pisa de hecho el comercio del maíz, en Entre Ríos un productor hizo en lo que va del año 70 denuncias por abigeato, sin respuestas hasta hoy”. /TN

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