


Droga por correo hacia Australia: Ya había enviado 20 cinturones por una empresa privada
Policiales20/01/2026
Un nuevo giro tomó el caso del joven detenido en el Correo Argentino, cuando intentaba despachar una encomienda con droga a Australia. Se descubrió que días antes había despachado otro paquete “cargado”.
A través de fuentes policiales, InformateSalta conoció ayer la formalización de una nueva acusación penal contra el joven detenido el 8 de enero pasado, cuando intentó despachar una encomienda que contenía cinturones artesanales “cargados” con cocaína.
El caso ganó gran trascendencia en función del fuerte despliegue de efectivos de la Policía Federal que, el día del hecho, se hizo presente en las oficinas del Correo Argentino, sobre calle Deán Funes al 200, al lado de los tribunales federales.
Sucede que, en las instalaciones se había presentado un joven con una caja en cuyo interior había cinturones artesanales. El cliente, quien se trataría de P. A. S., preguntó si podía enviar el paquete a la ciudad de Melbourne, en Australia.
El destino no llamó tanto la atención, aunque sí los cinturones que llevaba dentro de la caja de cartón que cargaba en sus manos. Algunos de ellos, tenía serias falencias de elaboración, lo que el joven intentó justificar al mencionar que se trataba de cintos artesanales que había manufacturado un primo que vive en Bolivia.
Esto llamó aún más la atención del agente aduanero que lo atendió, quien no tardó en poner en alerta al respecto del personal y, por ende, a los efectivos de la Policía Federal que realizan la custodia del edificio. En seguida, el edificio se llenó de uniformados que rodearon al sospechoso.
Posteriormente, bajo la supervisión del fiscal federal Carlos Martín Amad y la intervención de la jueza federal de Garantías 2, Mariela Giménez, se requisó el contenido de la casa y se descubrieron que los cinturones eran 6, de los cuales cinco tenía en su interior bolsas con cocaína.
En total se halló alrededor de medio kilo de esa droga, hecho por el cual fue imputado por el delito de contrabando de estupefacientes con fines de comercialización por pedido del fiscal, quien también solicitó la prisión preventiva del imputado.

Por correo privado
Tras la detención e imputación, la fiscalía llevo adelante distintas tareas de investigación, las que permitieron establecer que el acusado había enviado una primera encomienda a través de una empresa postal privada, ubicada a pocos metros del correo, sobre calle España.
De evidencias que el mismo sujeto tenía en su poder al ser detenido, se pudo conocer que el 6 de enero, Día de Reyes, se presentó en dicha empresa y remitió a Melbourne, Australia, una encomienda con más de 20 cinturones, también de aspecto artesanal.
El paquete, gracias a la rápida actuación de la fiscalía, pudo ser ubicado en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en instalaciones de la empresa, presto ya para seguir el destino despachado por el acusado. En razón de ello, y por orden de la jueza Giménez se secuestró dicho paquete.
Al ser requisado, fuentes policiales revelaron que, ante presencia de testigos y la jefa del área de narcotráfico de la Dirección de Aduanas, Juliana Bertini, se abrió la encomienda y se descubrieron más de 20 cinturones, seis de los cuales presentaban costuras abiertas a los costados.
Al abrirlos, salieron a luz bolsas de plástico con cocaína en su interior. En este caso, el peso superó el medio kilo. En vista de ello, el fiscal amplió la acusación penal contra el detenido, quien, hasta el momento, se excusó de declarar sobre la droga que había en las encomiendas.



























