9 años del femicidio de Jimena Salas: Dos juicios, absoluciones y un asesino aún sin identificar
El femicidio de Jimena Salas sigue siendo uno de los casos más complejos y dolorosos de la historia judicial reciente de Salta. A nueve años del crimen, ocurrido el 27 de enero de 2017 en Vaqueros, la causa continúa abierta, con absoluciones, juicios inconclusos y una incógnita central que aún persiste: la identidad del agresor identificado como “H2”.
La mañana del crimen, Jimena fue atacada brutalmente en su vivienda del barrio San Nicolás. Sus hijas mellizas estaban en la casa y luego relataron que un hombre golpeó a su madre. El caso conmocionó a la provincia y dio inicio a una investigación que, con el paso del tiempo, sumó cuestionamientos y cambios de rumbo.
En una primera etapa, la hipótesis apuntó a un robo seguido de muerte. La investigación inicial presentó irregularidades que luego fueron expuestas en juicio, como la demora en allanamientos clave y decisiones cuestionadas en las primeras horas posteriores al crimen. Esa línea derivó en el primer juicio, realizado en 2021.
Ese debate concluyó con la absolución del esposo de la víctima y de otro imputado, ambos beneficiados por la duda. El fallo dejó abiertas múltiples preguntas y marcó un punto de estancamiento en la causa, que durante más de dos años no tuvo avances significativos.
En 2022, con nuevas autoridades en el Ministerio Público Fiscal, el caso tomó un giro. Se conformó una unidad fiscal especial y, tras nuevas medidas investigativas, fueron detenidos los hermanos Guillermo, Damián y Javier Saavedra, señalados como presuntos autores del crimen.
Uno de los elementos centrales de esta nueva línea fue el hallazgo del celular de Jimena y una imagen tomada minutos antes del ataque, junto con testimonios de vecinos que vieron a un hombre ofreciendo un perro en la zona. A esto se sumaron análisis genéticos realizados en la escena.
El segundo juicio comenzó en octubre pasado, pero quedó marcado por un hecho impactante: horas antes de iniciarse, Javier “Chino” Saavedra apareció muerto en una celda. La Justicia señaló luego que no podía avanzar penalmente contra una persona fallecida, aunque lo mencionó como autor material del ataque.
Tras ese fallo, se ordenó que la investigación continúe para identificar al segundo agresor, el denominado “H2”, cuyo ADN fue hallado en la escena y aún no pudo ser atribuido a ninguna persona concreta.