Nuevo aumento de la nafta y el gasoil desde esta medianoche

Economía 30 de noviembre de 2019
Empresas petroleras se preparan para ajustar desde esta medianoche los precios de los combustibles, tal como estaba previsto. Es por la actualizaron de los impuestos a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono, que se había postergado en los meses anteriores.
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Las empresas petroleras se preparan para ajustar desde esta medianoche los precios de los combustibles, tal como estaba previsto. El Gobierno oficializó ayer, mediante el decreto 798, una nueva actualización impositiva y de los biocombustibles, por lo que ya el piso de suba en los surtidores, sólo por esos dos efectos, será del 2%. Las compañías, sin embargo, aprovecharán para ajustar algo más sus márgenes y seguir achicando la brecha con la paridad de importación, por lo que aumentarían la nafta y el gasoil entre 5 y 6%, según trascendió.

El atraso, sin contabilizar lo que resta ajustar los impuestos, oscila entre 10% y 15%, según la compañía. Pero no hay margen para subir, a diez días del cambio de gobierno, todo de una vez. De alguna manera, el secretario de Energía, Gustavo Lopetegui, les dio a las empresas un espaldarazo al ajustar menos de lo previsto los impuestos y permitirles recuperar algo más de rentabilidad, antes de la llegada del nuevo equipo económico. Pero la pelota le quedará al Alberto Fernández, quien deberá decidir en marzo si ajusta o no el remanente impositivo.

Actualmente, el litro de nafta súper en las estaciones de servicio YPF cuesta $50,19 y el de Infinia, $57,94, por lo que si la suba asciende al 5%, los nuevos valores serán de $52,69 y de $60,83, respectivamente. A su vez, el gasoil (D500) pasaría de $46,99 a $49,33, en tanto que el Infinia Diesel escalaría desde los $54,99 actuales a $57,73, de concretarse la suba prevista. Desde la petrolera estatal no dieron precisiones y las otras compañías (Raízen y Axion) esperarán los movimientos de la líder del mercado.

Hoy el litro de nafta tributa, por el impuesto a los combustibles, $11,253 y de acuerdo con el decreto 798 publicado ayer en el Boletín Oficial, pasará a pagar $11,76 por litro, es decir que aumentó 4,5%. En el caso del gasoil, por cada litro vendido, $6,92 iban al fisco y ahora irán $7,21, lo que representa una suba de 4%. El único que se mantuvo sin cambios fue el impuesto para el diesel, que seguirá tributando $7,5 por litro. El porcentaje de suba es menor que el que esperaban en algunas empresas, que habían advertido que el rezago en materia impositiva era de un 20% y que sólo por ese efecto los combustibles iban a tener que subir 5% en diciembre. Y también es menor que el había adelantado Lopetegui, quien había hablado de un alza de 6 por ciento.

Finalmente, la suba de 4,5% del impuesto en el caso de las naftas repercutirá en 1% de aumento en los surtidores, explicó el gerente de la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos (Cecha), Guillermo Lego, quien agregó que “otro 1% también estaría garantizado por el aumento de los biocombustibles”. Según el decreto, el biodiesel aumentó 14,64%, el bioetanol del maíz, 12,03% y el de la caña de azúcar, 3,3%. Los combustibles tienen entre 10% y 12% de biocombustibles, por lo que un aumento en los precios también impacta en los valores finales.

Desde una de las empresas aseguraron que un aumento de 5% no ayuda demasiado a recomponer márgenes debido a que los precios establecidos de los biocombustibles son valores mínimos, que hay que negociar con los productores de estos productos, quienes hace tiempo se vienen quejando de que los precios son bajos. Por lo otro lado, remarcaron las fuentes, “todavía los productores de crudo no están cobrando el precio internacional y eso hay que ir actualizándolo”.

Si finalmente las empresas aumentan ese porcentaje a partir de esta noche, seguirá habiendo un retraso en torno al 10% para equilibrar los precios al “import parity”, que se sumará al 20% que quedará del atraso en el impuesto a los combustibles si la inflación cierra en 55%, como se espera en el mercado. Ese valor se debería traducir en un 4% de suba en los surtidores. Lo que suceda dependerá de una decisión política del próximo gobierno, cuya meta será reducir la inflación y mejorar el poder adquisitivo de la población.

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