“Mira cómo estás”, le dijo por su pollera corta y luego la violó en la Comisaría

Justicia 16 de junio de 2022 Por InformateSalta
abuso comisaria
Imagen ilustrativa

La víctima fue una adolescente que había quedado fuera de su casa debido a una pelea con su padre. Dos policías la auxiliaron y la llevaron a la Seccional Séptima, donde el oficial que debía cuidarla –condenado a 14 años de prisión- la violó.

Sergio Daniel Córdoba, un oficial ayudante que cumplía servicios en la Comisaría Séptima, de barrio El Tribuno, fue condenado a 14 años de prisión por el delito de abuso sexual con acceso carnal agravado por tratarse de personal policial en ocasión de sus funciones.


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El caso, del cual este medio pudo conocer más detalles, ocurrió el 4 de octubre de 2020, cuando la menor fue trasladada a la dependencia policial por dos efectivos que la auxiliaron tras mantener una discusión con su padre y su abuela paterna.

Según el relato de su madre, quien radicó la denuncia del hecho, la pelea de la menor con su padre surgió porque la joven –en plena pandemia del COVID-19- había hecho ingresar a la casa, en barrio El Tribuno, a un amigo, con quien se puso a jugar un juego de mesa.

La misma menor, en su testimonio, contó que el muchacho era su amigo y que lo hizo entrar en casa para jugar, pero no estaban haciendo nada malo. No obstante, su padre y su abuela paterna, al llegar, se enojaron con ella y su amigo.

Pese a sus explicaciones, el padre llamó a la policía y se armó un gran revuelo, pues cuando dos policías llegaron se negaron a detener al muchacho y sólo labraron un acta, lo que molestó más al progenitor, quien intentó golpear a su hija, quien salió hacia la vereda para ponerse a salvo.


Se la llevaron para cuidarla, pero...

Protegida por los policías, que aún estaban fuera de la vivienda, el padre y la abuela, a modo de represalia, le echaron llave a la casa y se marcharon. Ante esta situación, los uniformados trasladaron a la adolescente hasta la comisaría, a fin de que se contacte con algún otro familiar, quien la pueda retirar de la dependencia.

Al llegar a la secciona, a la espera de su abuela materna, el oficial Córdoba le dio una silla para que espere sentada. Minutos después los dos policías que la habían llevado, se marcharon para atender otra emergencia, por lo que quedó sola con el oficial ayudante.

La menor contó que el policía le tomó los datos personales y agendó el teléfono de la víctima. “Me dijo que me iba a mandar un mensaje”, relató la menor, quien luego vio aparecer a su abuela paterna, quien intentó radicar una denuncia contra su amigo, pero no se la recibieron, así que se fue.

Cuando la abuela se fue, el oficial se le acercó a la menor y le reclamó por la escaza ropa que llevaba puesta. “Mira cómo estas”, fue el reto que recibió del oficial, quien pese a ello no le sacaba la mirada de sus piernas, pues la pollera que tenía puesta era muy corta. A modo de disculpas, la menor le dijo que tuvo que salir de su casa de repente y no llegó a cambiarse.

“Bajate la pollera”

En esos momentos, el oficial se le acercó y le ordenó: “bajate la pollera”. La joven no le hizo caso, así que el policía quiso cumplir con esa orden el mismo, así que tomó la pollera con una de sus manos y comentó a tironeársela hacia abajo, para sacársela.

No lo logró, así que se apartó y llamó a un compañero, tras lo cual volvió al ataque contra la menor, aunque esta vez la llevó hasta el fondo de la comisaría, donde comenzó a tocarles las piernas y luego metió sus manos por debajo de su ropa interior.

Luego, la metió en un cuarto, donde prosiguió tocándole la vagina, para luego subirle la pollera y someterla carnalmente. “Yo estaba paralizada, no sabía cómo reaccionar, no sabía si debía salir corriendo, pues tenía miedo de que me haga algo”, relató.

Lo que sí atinó a realizar fue tomarle una foto con su celular al oficial, quien estaba con los pantalones abajo, como así también grabó un audio, para lo cual le dijo que venía su abuela, solamente para que el acusado hablara y pudiera grabarlo. 

Cometida la violación, el oficial la sacó del cuarto y le prestó su teléfono para que llame otra vez a su abuela y la venga a retirar, pues no podía tenerla mucho tiempo en la dependencia, circunstancias en que su abuela apareció y la retiró.

La menor contó que, en el trayecto, le contó lo que había sucedido, pero su abuela le dijo que no diga nada. “Me dijo que mejor quede callada, que le daría vergüenza ajena que cuente algo así”, por lo que no pudo hacer más nada, aunque al otro día le contó todo a su madre, quien radicó la denuncia.

Por este hecho, el oficial, en la audiencia de juicio abreviado en la Sala I del Tribunal de Juicio, reconoció su responsabilidad y aceptó a cambio una condena de 14 años de prisión, pena que ahora cumple en el penal de Villa Las Rosas.

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