


Autodespacho: “No es tan fácil instrumentarlo en una estación que ya está funcionando”
Sociedad13/01/2026
La instalación de una estación de servicio con modalidad de autoservicio en la ciudad de Salta y el avance de un proyecto similar en Tartagal pusieron sobre la mesa una discusión que, si bien es común en otros países, aún tiene escasa presencia en la Argentina.
Alejandro Martorell, dueño de una estación de servicio, explicó que el sistema requiere una infraestructura específica y cambios profundos en la operatoria habitual. “El autoservicio funciona en gran parte del mundo, pero no es tan simple de implementar”, sostuvo.
Uno de los principales requisitos, según detalló, es la incorporación de surtidores preparados para realizar el cobro de manera directa. “Existen distintos esquemas: en algunos casos el cliente paga en la caja del shop indicando el surtidor, y en otros el pago se hace directamente en la máquina, con tarjeta o efectivo”, indicó en FM Profesional.
No obstante, subrayó que adaptar esas experiencias al escenario local presenta obstáculos. “En una estación que ya está en funcionamiento no es sencillo dar ese salto. Implica reestructurar el personal, afrontar indemnizaciones y reemplazar el equipamiento. Además, los surtidores deben estar preparados para cobrar con tarjeta, y acá sería prácticamente inviable aceptar billetes”, afirmó.
Martorell también recordó antecedentes poco exitosos en el país. “Hace años se intentó implementar en la Ciudad de Buenos Aires y fracasó porque la gente no quería cargar el combustible por su cuenta”, señaló.
De acuerdo a su experiencia, el cambio suele generar mayores inconvenientes en personas de mayor edad, menos acostumbradas al uso de sistemas automatizados. “Conozco el caso de alguien que introdujo 50 euros en la máquina, pero solo pudo cargar 30 porque el tanque estaba lleno, y no supo cómo recuperar el dinero”, relató.
Aun así, consideró que la habilitación del autoservicio no debería verse como algo negativo. “No creo que tenga una mala recepción: habrá quienes lo adopten y quienes no. Cada empresario evaluará el riesgo y decidirá si le conviene”, expresó.
Por último, destacó que la normativa no obliga a adoptar esta modalidad. “Queda a criterio de cada propietario. Habrá que ver cómo evoluciona; seguramente será un proceso gradual, como ocurrió en otros países”, concluyó.










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