La inquietante teoría sobre los motivos de la “masacre” del Amalfitani entre los barras de Vélez y los de Talleres

Deportes 05 de agosto de 2022
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Todos los que fueron alguna vez a la cancha de Vélez lo sabían: la presencia de los infiltrados de Talleres en la Platea Sur Alta era una bomba de tiempo por la fácil conexión con la popular local a través del playón. Y, lamentablemente, ocurrió lo que se suponía: parte de la barra local irrumpió en la platea y corrió a los cordobeses a pura violencia, con golpes de puños y piedras, según denunciaron los agredidos.

Fueron minutos de caos protagonizados por un grupo de no más de 20 barrabravas y que dejó un saldo de 7 heridos, uno de los cuales -un ayudante del jefe de seguridad del equipo, Víctor Bustos- podría perder la visión en uno de sus ojos. “Fue una masacre; habrá medidas drásticas”, disparó Andrés Fassi, presidente de Talleres. “Les dimos entradas de protocolo a Talleres, para allegados y familiares, y entraron hinchas comunes. También había carnets falsos”, retrucó Sergio Rapisarda, mandamás del elenco de Liniers.

Conviene decir que en el duelo entre Vélez y Talleres todo se hizo mal, desde principio a fin. El local, mediante su presidente Sergio Rapisarda, por negarse a vender entradas visitantes y por no activar un plan de emergencia al tener la certeza de que más de 3 mil cordobeses estarían en el Amalfitani. De hecho, en el almuerzo de camaradería entre ambas dirigencias, Fassi insistió en la alternativa de cercar una zona con los hinchas de Talleres, cuestión que luego hicieron por iniciativa propia pero sin custodia policial.

A los cordobeses también les toca su cuota de culpa, más allá de que la violencia no se puede justificar en ninguna de sus facetas. Con argumentos o sin, los dirigentes de Vélez habían decidido jugar solo con público local. Todo lo que hicieron luego estuvo de más. No debieron hacerse socios del elenco velezano ni asistir a la cancha. Mucho menos agruparse, cantar y hasta desafiar a los de Vélez mostrando banderas y camisetas. Todo lo evitable se transformó en inevitable y la barbarie llegó porque los cordobeses fueron echados de la platea (a golpes, unos cuantos terminaron rodando por los escalones) y emboscados en las escalinatas por más barras que aguardaban escondidos.

La batalla de Linieras en la platea del Amalfitani entre barras de Vélez y Talleres. (Juano Tesone)

Una postal antes del desastre: los hinchas de Talleres en la cancha de Vélez. Foto Twitter

También hay que aclarar que Fassi comunica una verdad por la mitad cuando asegura que en la platea Sur estaban solamente los allegados que entraron con “350 protocolos”. En ese sector había no menos de 1.500 cordobeses.

En las últimas horas circuló la versión de que en la Platea Sur se ubicó un grupo reducido de una facción disidente de la barra de Talleres, autodenominada La Fiel, que compartió popular con La Pandilla, por la estrecha relación “de amistad”. Enterados de la presencia de los que les disputan el poder, los líderes de la barra visitante habrían “autorizado” a los violentos de Vélez a “actuar”.

Acusaciones cruzadas

“Es increíble que una enorme institución como Vélez esté manejada por un dirigente inepto, mentiroso y falso”, arremetió Fassi contra Rapisarda. Y agregó: “La Policía liberó la entrada de los barras que le pegaron a todos. Esto fue premeditado. Había un codo sin gente. Los daños y perjuicios fueron monstruosos. Tendrán que dar explicaciones en Conmebol”.

La primera medida que tomó la dirigencia de Talleres, junto al gobierno provincial, fue bajar los 10 mil tickets que se estaban vendiendo para los visitantes. Rápido avisaron que será reintegrado el dinero de las entradas ya abonadas. “Ante los graves hechos de violencia protagonizados, el Cosedepro, previa evaluación con las máximas autoridades de la entidad de barrio Jardín, ha dispuesto vedar el ingreso al público visitante en el encuentro a jugarse en el estadio Mario Alberto Kempes”, comunicó el Ministerio de Seguridad de Córdoba.

La batalla de Linieras en la platea del Amalfitani entre barras de Vélez y Talleres. (Juano Tesone)

“La directiva ya se ha puesto a disposición de la Dra. Celsa Ramírez de la Unidad Fiscal Especializada en Eventos Masivos para proporcionar a la Justicia todas las pruebas sobre lo ocurrido y avanza la presentación ante Conmebol”, sostuvo Talleres en un comunicado de prensa.

Clarín se contactó con autoridades de la Conmebol y avisaron que la Unidad Disciplinaria ya posee los informes y videos de lo ocurrido y en los próximos días se darán a conocer las sanciones. Habrá que ver si a la inevitable multa económica se le suma la suspensión del estadio.

a batalla de Linieras en la platea del Amalfitani entre barras de Vélez y Talleres. (Juano Tesone)

“La decisión de que no haya visitantes fue de Seguridad de CABA, no de Vélez. Nosotros queremos y necesitamos a los visitantes”, aclaró Rapisarda en La Red. Y aseguró: “Me hago responsable de lo sucedido y pido disculpas. Pero, ¿dónde estaba la Policía que pagamos? Había 2.500 efectivos”.

El día después de la barbarie, apareció el fuego cruzado entre los dirigentes de Vélez y de Talleres. Y el fútbol, como siempre, sale perdiendo. Por eso se suspendió el gigante cumpleaños número 80 que se le iba a realizar en el estadio Kempes a Daniel Alberto Willington, vieja gloria de ambas instituciones. /Clarín

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