


La caída de Nicolás Maduro y su posible efecto en Vaca Muerta y el petróleo argentino: ¿Baja o sube el precio?
Economía04/01/2026
Vaca Muerta frente a un nuevo escenario energético global.
La captura de Nicolás Maduro tras la ofensiva de Estados Unidos abre un escenario incierto para el mercado energético global y plantea interrogantes sobre el futuro de las inversiones en Vaca Muerta. Analistas advierten que una eventual recuperación de la producción petrolera venezolana podría presionar a la baja los precios del crudo y repercutir en la economía argentina.
Un cambio geopolítico con impacto energético
La salida de Maduro del poder podría derivar, a mediano y largo plazo, en una mayor oferta de petróleo en el mercado internacional. Venezuela posee las mayores reservas probadas del mundo y, si logra normalizar su industria, podría incrementar significativamente su producción, hoy estimada en unos 965.000 barriles diarios, muy por debajo de los niveles históricos.
Según Clarín, este escenario genera expectativas de una baja del precio del crudo, lo que tendría consecuencias directas para países productores como la Argentina.
Efectos posibles sobre Vaca Muerta y Chubut
De confirmarse una caída sostenida del precio internacional, el impacto sería doble. Por un lado, disminuiría el valor de las exportaciones de petróleo liviano de Vaca Muerta y del crudo pesado de Chubut, similar al venezolano y utilizado por refinerías estadounidenses. Esto podría traducirse en menores ingresos de divisas y una desaceleración de las inversiones.
Por otro lado, una baja del crudo podría reflejarse en los precios de los combustibles, aunque esa variable quedaría sujeta a las decisiones comerciales de YPF, líder del mercado local.
Qué dicen los analistas del sector
Nicolás Arceo, director de la consultora Economía & Energía, señaló que en el corto plazo es difícil prever el comportamiento del mercado, pero advirtió que “en el mediano y largo plazo, la recuperación de la producción venezolana podría profundizar el exceso de oferta global”. Las proyecciones internacionales ubican el precio del barril entre 55 y 60 dólares para 2026, un rango que reduce la rentabilidad de los desarrollos no convencionales.
En contraste, Juan José Carbajales, de la consultora Paspartú, consideró que la operación estadounidense tendría como objetivo central el control de la infraestructura petrolera venezolana. No obstante, alertó que la región podría perder su condición de “zona de paz”, un factor clave para atraer inversiones energéticas y avanzar en proyectos de gas natural licuado.
La mirada internacional sobre Venezuela
Desde la consultora Wood Mackenzie estiman que, con apoyo operativo y financiero, Venezuela podría duplicar su producción en uno o dos años mediante reacondicionamientos y mejoras operativas. Sin embargo, advierten que el levantamiento de sanciones sería una condición necesaria, pero no suficiente, para una reactivación sostenida del sector.
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