


"No hay que ir a Córdoba": todos apuntan contra la Policía Caminera y recaudatoria de esa provincia
Opinión10/02/2026
Por Federico Storniolo
Usuarios estallaron en redes por las multas que aplica la Caminera cordobesa de Martín Llaryora. Desde quejas por el “impuesto por entrar” hasta llamados a no visitar más Córdoba.
La bronca no para de crecer. Desde hace tiempo, muchos salteños y viajeros de otras provincias vienen denunciando lo que consideran una verdadera "industria de la multa" en Córdoba. Pero en las últimas horas, las redes sociales estallaron con comentarios que reflejan el hartazgo generalizado: controles excesivos, sanciones por detalles mínimos y una sensación de que “en Córdoba te multan por todo”.
"No hay que ir a Córdoba", repitieron una y otra vez distintos usuarios, indignados por las multas aplicadas por la Policía Caminera. “Córdoba, capital de la recaudación”, escribió otro, con tono sarcástico.

Entre las quejas más frecuentes, aparece la imposición de multas por cuestiones ridículas como tener sucia la patente, o simplemente circular con luces reglamentarias en todo el país menos en Córdoba.
“Cada kilómetro, bajando del auto a limpiar la patente... ¡Paraaaaa!”, ironizó un usuario. “La patente del Cronos está más manoseada que mi ex. Indefendible”, tiró otro con humor, pero dejando en claro el fastidio.
¿Multa o impuesto encubierto?
Muchos coinciden en que, más que una política de seguridad vial, las multas parecen tener un objetivo recaudatorio.
“La multa es el impuesto por entrar a Córdoba... nadie se salva”, escribió un usuario. “Córdoba es un país recaudador al que no hay que ir”, sumó otro comentario con tono tajante. Incluso hubo quienes aseguraron que prefieren evitar completamente la provincia:
“No vayan a Córdoba. Así de sencillo. Yo hace años dejé de ir”, confesó un conductor.
La percepción generalizada es que en Córdoba el rigor no se aplica con sentido común. “No te la puedo creer. Hoy desde Niña Paula hasta Córdoba capital no vi ni un control. Tres autos sin luces, neblina, y otro sin patente atrás”, comentó un testigo.
“No hay que ir, entiendan”
Mientras algunos lo toman con humor y otros con resignación, el mensaje es claro: muchos argentinos se sienten perseguidos cuando transitan por la provincia mediterránea.
¿Recaudación o control? Lo cierto es que la imagen de Córdoba como destino turístico empieza a verse empañada por estas prácticas que generan más enojo que seguridad.






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