



Impacto total en la sociedad salteña generó la noticia sobre el allanamiento a una carnicería del barrio Ceferino por vender aparentes embutidos con "carne de gato", con una investigación que inició el pasado 13 de enero tras la denuncia de una vecina que encontró restos sospechosos dentro de una morcilla comprada en el local, lo que derivó en la intervención de una Fiscalía Penal por un presunto delito contra la salud pública.
Al conocerse los detalles, los salteños reaccionaron en redes sociales con una mezcla de humor negro y asombro por la procedencia del producto. "¿Pero cómo sabían que era de gato?", se preguntaron algunos usuarios con incredulidad, mientras que otros bromearon sobre los supuestos beneficios de este consumo accidental.
"El que comió carne de gato ahora va a tener siete vidas", comentaron con ironía para intentar suavizar la gravedad del hallazgo, entre tantas otras repercusiones que se leían en los comentarios que los usuarios vertieron a través de las redes sociales, haciendo que el caso se siga manteniendo con vigencia.
Sin embargo, el asco y la preocupación por la higiene en los comercios barriales también fueron protagonistas de las conversaciones digitales entre los vecinos. "¡Qué asco! No pueden ser tan sucios, con esto ya me da miedo comprar", sentenciaron quienes criticaron duramente la falta de controles bromatológicos en la capital.
Incluso hubo quienes compartieron anécdotas dudosas sobre experiencias gastronómicas similares en asados o puestos callejeros de la zona norte. "En un asado me dieron a probar una carne fibrosa y me dijeron que era comadreja; bueno, acá seguimos vivos", relató un lector restándole importancia a lo ocurrido. Otros recordaron mitos urbanos sobre los tamales del mercado, afirmando con sarcasmo que ese tipo de carne suele ser "muy tierna y un manjar".
Más allá de los chistes, la indignación por el engaño al consumidor fue el sentimiento que unificó a la mayoría de los salteños afectados por la novedad. "Antes y ahora siempre hubo atorrantes que se pasan de vivos con la comida de la gente", expresaron con bronca los usuarios al reflexionar sobre la crisis ética de ciertos locales.
"Pero vamos a los importante, ¿estaban ricos o no?", se mofaron algunos usuarios.










¿Te pasó? Aseguran que cada vez más, las personas buscan desconectarse de las redes














