Vecinos confirmaron el maltrato físico que padecían Thiago y Magalí

Justicia 31 de agosto de 2015
Vecinos confirmaron el maltrato físico que padecían Thiago y Magalí

La causa penal abierta en contra de 11 funcionarios y una pareja de padres cuidadores por la muerte de Thiago Quipildor y las graves lesiones sufridas por su hermana Magalí, quien todavía sigue internada, avanza a paso firme, tanto por las pruebas documentales que se produjeron como por las testimoniales.

En esta semana, en tanto, los fiscales de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas, quienes llevan adelante el caso, tiene previsto sumar un pedido para una junta médica, pericia que ayudará a establecer el tipo y grado de lesiones que causaron la muerte de Thiago y el grave maltrato de su hermana.

Por este caso, los fiscales Pablo Paz, Ramiro Ramos Ossorio y Rodrigo González Miralpeix, imputaron por los delitos de homicidio y tentativa de homicidio a Víctor Marcelo Senise y su esposa, Patricia Sánchez, quienes tenían bajo su cuidado a los menores.

Asimismo, los fiscales acusaron por el delito de incumplimiento de deberes de funcionario público a seis funcionarios del Ministerio de Derechos Humanos; dos del Ministerio de Salud, un juez, una asesora de Menores e Incapaces.

A esta nómina, hace pocos días se sumó un nuevo acusado. Se trata de un médico particular, a quien los fiscales imputaron el delito de falsedad ideológica. De esta manera, la cantidad de imputados ascienden a un total de trece.

En su mayoría, los acusados, tanto la pareja de cuidadores como los funcionarios, prefirieron no prestar declaración indagatoria. Tras las imputaciones y los respectivos descargos de los imputados, los fiscales avanzaron con la recepción de testimoniales, la mayoría de ellas fueron tomadas a los vecinos de los Senise, quienes tenían a su cargo el cuidado de los niños.

En sus declaraciones, los vecinos y también los familiares coincidieron en señalar los castigos físicos que sufrían los chicos. Los testigos afirmaron haber visto y escuchado llantos y gritos de reprimenda seguidos de golpes en la casa de los acusados.

Algunos señalaron que vieron a Sánchez cuando caminaba junto a Thiago con una varilla en la mano, la que utilizaba para castigar al menor. Los familiares, en tanto, señalaron que les era imposible tomar contacto con los chicos, y cuando lo hicieron los menores señalaron haber sido víctimas de castigos.

Las pruebas reunidas hasta el momento, según fuentes judiciales, no han dado paso a las coartadas de los acusados, sobre todo a los funcionarios judiciales, quienes basaron sus defensas en negar sistemáticamente cualquier omisión en el control de los menores, cuando del mismo expediente surgen falencias al respecto.

Fuente: Nuevo Diario de Salta

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