A 20 años del diciembre más negro de la Argentina moderna

Sociedad 19 de diciembre de 2021
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El Presidente habla en cadena nacional y anuncia que declaró el Estado de Sitio. Los cacelorazos, que ya venían sonando en los días previos, toman más fuerza. Hay corridas y disparos, hay muertos. A lo lejos un grito que se repite al unísono: “Que se vayan todos”. Son horas intensas, hasta que un helicóptero sale desde el mismo techo de Casa Rosada con el Jefe de Estado, que minutos antes daba a conocer su renuncia.

Estas son apenas son escenas sueltas de lo ocurrido hace 20 años, un 19 y 20 de diciembre. El fin de año más conflictivo, social y económicamente, en nuestro país en esta nueva Democracia nacida en el ‘83.

La historia de la debacle del gobierno de la Alianza, con Fernando De la Rua como presidente, había comenzado varias semanas antes, o quizás varios años atrás.

En un país ciclotímico, acostumbrado a los vaivenes propios y de la región, la convertibilidad se había convertido en una bomba de tiempo para los tiempos aliancistas. La desocupación y la pobreza iban en aumento, al igual que la incertidumbre general de lo que podía pasar por lo que una acelerada fuga de capitales al extranjero, sumado a la falta de apoyo de financiamiento del FMI.

Todo recayó en el decreto 1570. El por entonces ministro de Economía, Domingo Cavallo, quien había lanzado años atrás el famoso “uno a uno” (la convertibilidad), buscaba frenar la salida de dólares, imponiendo un corralito a los depósitos bancarios, y un freno a todos los sectores económicos del país. Era el 3 de diciembre de 2001.

A partir de ese momento, como una olla de presión a fuego fuerte, el clima social iría en una escalada sin fin que terminaría con la salida del Gobierno de la Alianza, que había ganado las elecciones en 1999.

Los cacelorazos frente a los bancos fueron una constante, así como las protestas de distintas organizaciones sociales y gremiales en las calles. Y poco a poco, los saqueos y robos a grandes comercios como a los súper de los barrios se fueron repitiendo. Ya era el 13 de diciembre.

Con un gobierno sin hallar soluciones y, literalmente solo, ante el creciente caos en las calles, el día 19 De la Rúa decretó el Estado de Sitio, un régimen de excepción, que hace recordar tiempos de la Dictadura.

A partir de allí, haciendo caso omiso de la decisión presidencial, miles de personas ganaron la calle al grito de “que se vayan todos”, y rodearon el Congreso y la Casa Rosada. La tensión llegó a su pico máximo cuando comenzaron los enfrentamientos con la Policía, que reprimió sin miramientos. Hubo 39 muertos entre el 19 y el 20 de diciembre.

A las 19:37 del día 20, Fernando De la Rua tomó la decisión de renunciar a la Presidencia y huyó de Casa Rosada en helicóptero, imagen emblemática de la peor crisis gubernamental en la Argentina moderna.

Los días sucesivos, entre el fin de año de 2001 y el inicio de 2002, se sucedieron cuatro Presidentes en el sillón de Rivadavia: Ramón Puerta, Adolfo Rodríguez Saa, Eduardo Camaño, y finalmente, Eduardo Duhalde.

Las protestas se siguieron sucediendo, al igual que promesas como “el que depositó dólares, recibirá dólares”, o el festejo aireado cuando se anunció que el país entraba en el default más grande de su historia. Argentina sufriría una nueva devaluación, de la que aún quedan los ecos y frescos recuerdos.

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