Porqué la Argentina sería el mejor lugar para resguardarse de una guerra nuclear entre Rusia y Estados Unidos

Medios 16 de agosto de 2022
guerra

Unos dos tercios de la humanidad podrían morir de hambre en caso de guerra nuclear entre Rusia y Estados Unidos, que incluya el lanzamiento de 100 bombas atómicas, según un estudio dirigido por la Universidad de Rutgers publicado el lunes, que señala que la Argentina sería el mejor lugar para resguardarse en una catástrofe de esa naturaleza.

El conflicto nuclear provocaría interrupciones “catastróficas” en el suministro de alimentos, ya que el hollín y la ceniza, que bloquean el sol, marchitarían los cultivos en todo el mundo, escribieron los investigadores en el estudio revisado por pares y publicado en la revista Nature Food.

Incluso una guerra nuclear a menor escala entre Pakistán y la India devastaría el suministro de alimentos, reduciría la producción mundial en un 7% en cinco años y mataría hasta 2500 millones de personas. La inseguridad alimentaria en estos casos sería más mortífera que las explosiones nucleares, predice el estudio.

“Los datos nos dicen una cosa: debemos evitar que se produzca una guerra nuclear”, dijo en un comunicado el científico del clima Alan Robock, coautor del estudio.

Los investigadores examinaron cómo los patrones de viento podrían propagar el humo y el fuego de los ataques nucleares y nublar los cielos de los principales exportadores de alimentos, como Estados Unidos y China. La falta de luz solar colapsaría las cosechas y podría provocar un descenso del 90% en el rendimiento de los animales, la pesca y los cultivos en todo el mundo en los cuatro años siguientes a un conflicto entre las principales potencias nucleares.

Al otro lado del río Dniéper, la central nuclear de Zaporiyia puede verse desde los campos en el territorio controlado por Ucrania cerca de Nikopol el 29 de julio de 2022.

La invasión rusa de Ucrania y la intensificación de los ejercicios militares chinos cerca de Taiwán han renovado el temor a un conflicto nuclear. Tras el estallido de la guerra en Ucrania, el presidente ruso Vladimir Putin dijo que sus fuerzas nucleares estaban “preparadas para el combate”, avivando el temor a un posible conflicto nuclear con Occidente 30 años después del final de la Guerra Fría. (Funcionarios rusos intentaron más tarde suavizar la advertencia de Putin).

China ha realizado numerosos simulacros en torno a Taiwán tras los recientes viajes de legisladores estadounidenses a la isla, que Pekín reclama como su territorio. La inestabilidad en el Estrecho de Taiwán se produce en un momento en que los expertos occidentales advierten que Pekín está acelerando el aumento de su arsenal nuclear.

En esta fotografía cortesía de la Agencia de Noticias Xinhua, aviones del Comando Oriental del Ejército de Liberación de China, realizan maniobras conjuntas en las inmediaciones de Taiwán el 7 de agosto de 2022.

La guerra nuclear agravaría las amenazas existentes a la seguridad alimentaria. El cambio climático, la guerra en Ucrania y la pandemia de coronavirus ya han perturbado gravemente la producción mundial de alimentos. Un récord de 345 millones de personas en todo el mundo se enfrentan a la inseguridad alimentaria, un aumento de casi 200 millones en comparación con los niveles anteriores a la pandemia, según el Programa Mundial de Alimentos.

En respuesta, países como la India y Malasia han limitado las exportaciones de trigo y pollo. El temor a un conflicto mundial —independientemente de que haya armas nucleares de por medio— y la inseguridad alimentaria que provocaría podrían llevar a los países a limitar aún más las exportaciones o a acaparar suministros de alimentos.

“El impacto psicológico puede ser mayor que el daño real”, dijo William Chen, profesor de ciencias de la alimentación en la Universidad Tecnológica de Nanyang de Singapur y director de un programa de seguridad alimentaria afiliado al gobierno.

Un enfermero mide el brazo de Nimo Abdi, quien padece diarrea y vómitos y recibe tratamiento por desnutrición, mientras la sostiene su madre Shamis Dhire en una clínica móvil de UNICEF en la aldea de Barare, región somalí de Etiopía, 20 de enero de 2022.

Para prepararse para una mayor inestabilidad mundial, añadió, los países deben alejarse de la agricultura tradicional y diversificar sus fuentes de alimentos. El cultivo de setas, la agricultura de interior y la producción de proteínas de insectos o de alimentos a base de microalgas podrían ser alternativas.

“Estos no requieren tanto espacio”, dijo Chen. “Pueden cultivarse en tu cocina, en un espacio subterráneo, y dependen menos de un entorno expuesto a la guerra nuclear”.

¿El mejor lugar para sobrevivir?

La Argentina y Australia tienen la mayor esperanza de que su sociedad sobreviva durante una década si estallara una guerra nuclear entre Estados Unidos y Rusia, según el estudio.

El profesor Alan Robock, de la Universidad de Rutgers en Nueva Jersey, explicó a The Times que la razón por la que Australia y la Argentina tienen una ventaja es porque ya cultivan en grandes cantidades productos más resistentes, como el trigo.

“Todavía habría suficiente producción doméstica para ellos, pero se puede imaginar que habrá flotillas de refugiados hambrientos de Asia en camino”, añadió el experto. /La Nación

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