


Preocupa en Salta el avance de locales que venden productos importados ilegales y la ausencia de control
Reclamo25/10/2025
En la ciudad de Salta y alrededores vuelve a encenderse la alarma ante el crecimiento de la comercialización de productos importados ilegales o truchos —ropa, perfumes, accesorios y otros bienes de consumo— que ingresan sin controles, pricipalmente desde Bolivia o Paraguay, y se ponen a la venta en locales a la calle o por redes sociales y afectan tanto al consumidor como al comercio local.
Ya lo reiteraron desde la Cámara de Comercio de Salta, donde las bajas ventas por el Día de la Madre se vieron impactadas, más allá de la dificil situación económica, por la abudante oferta de vendedores callejeros, ilegales, o truchos. En cada semáforo, en cada esquina, había alguien vendiendo regalos para mamá, y nadie hizo nada.
Hace pocos días, las autoridades federales desarticularon una red de contrabando que operaba también en la provincia, donde se secuestraron mercaderías por un valor estimado de más de $466 millones en prendas y accesorios falsificados. En esa causa, 11 personas quedaron detenidas, entre ellas varios comerciantes con puntos de venta en Salta, algunos ubicados en la localidad de Orán. Estas maniobras evidencian un negocio paralelo que esquiva impuestos, perjudica al comercio establecido y pone en riesgo a los consumidores por el origen de la mercadería.
Los efectos de este fenómeno creciente y a la vista de todos son diversos.
Por un lado, el comercio formal sufre competencia desleal: los importados “truchos” se venden más barato porque no pagan aranceles, IVA ni respetan las normas de garantía ni seguridad del producto.
Por otro lado, el consumidor corre riesgos: adquieren materiales de inferior calidad, no cuentan con respaldo legal ni garantías. Además, el Estado deja de recaudar y se debilita la cadena productiva local.
¿Qué debe hacerse?
Urge mejorar y reforzar los controles en frontera, el transporte de encomiendas por rutas salteñas, el control de la mercadería que se vende, la existencia de facturas en las compras de comerciantes, y la habilitación de locales de venta informal para detectar importados que no cumplieron con la ley.
Son tantas las aristas que si lo desean puede actuar el Estado Nacional, Provincial o Municipal, sólo es cuestión de querer involucrarse y no mirar para otro lado.
La venta de importados “truchos” no es un problema menor ni únicamente “una oferta más barata”. Es una situación que impacta en la economía provincial, en los puestos de trabajo locales, en la recaudación del Estado y en la protección del consumidor. En Salta, como en todo el país, se hace necesario dar el debate y actuar con decisión, sea quien sea el que haga algo, pero no se puede seguir obviando esta ilegalidad.












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