La dura pelea familiar que puede cambiar el escenario en uno de los sindicatos más poderosos

Nacional 19 de noviembre de 2021
barrionuevo

Después de más de 45 años de relación familiar, sorpresivamente se rompió la sociedad sindical y política de los Barrionuevo y los Camaño. El divorcio del clan ha generado un fuerte impacto en el mundo político y en el gremialismo peronista. De repente se han transformado en Montescos y Capuletos y el conflicto puede tener fuertes consecuencias. El jueves 2 de diciembre van a las urnas por la conducción de la filial porteña del sindicato gastronómico el actual secretario general, Dante Camaño, y el pollo de su cuñado y exaliado Luís Barrionuevo.

Camaño viene conduciendo los destinos de la Seccional Capital la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina (UTHGRA) desde 1984. Barrionuevo y el hermano de la diputada Graciela Camaño venían conformando una alianza estratégica donde el catamarqueño comenzó a liderar la Seccional San Martín del gremio en 1974 y al año siguiente se quedó la conducción nacional.

Con el regreso de la democracia “Luisito”, como le siguen diciendo en el mundo sindical, recupera el control de esa organización gremial y pone a Camaño al frente de la Seccional porteña, la más numerosa en cantidad de afiliados. Así jugaron en tándem durante décadas. Siempre se dijo que Barrionuevo hacía un juego estratégico. Él jugaba dentro del peronismo y enfrentando a Hugo Moyano y al kirchnerismo, Graciela siempre cerca de Sergio Massa, hasta que ella rompió por no querer incorporarse en 2019 al Frente de Todos, y Dante alineado al PRO.

La jugada era pragmática y eficiente poniendo porotos en varios lados y acumulando poder e influencia. Pero para sorpresa de propios y extraños el histórico jefe de los gastronómicos decidió armarle una lista a su tradicional aliado para sacarlo de la conducción porteña de UTHGRA, la más numerosa de todo el país, con 39 mil afiliados (eran 64 mil antes de la pandemia). El elegido para enfrentar a Camaño es Humberto Ballhorst, el actual secretario de Organización de la filial porteña y ahora candidato a Secretario General por la lista "Azul 17 de noviembre José M. González".

Según fuentes sindicales, la competencia viene muy pareja entre ambas listas. El principal sostén económico y de aparato que tiene Ballhorst es Barrionuevo, quien en las últimas semanas se ha acercado al presidente Alberto Fernández y acaba de firmar un ajuste salarial del 49% en cuotas que se terminará de abonar el año próximo. El acuerdo llega dos semanas antes de los comicios del gremio y consiste en un aumento del 20% en enero y febrero, un 15% en marzo y abril y un 14% en mayo y junio. Además, en julio pasa la mitad del aumento al básico y en agosto la otra parte.

Mientras, Camaño cuenta obviamente con el respaldo de su hermana Graciela, del peronismo republicano que lidera Miguel Pichetto y lo que más llama la atención es el aval que recibe de Patricia Bullrich. El gastronómico porteño forma parte de la mesa sindical que apuesta políticamente a la presidenta del PRO. El armado lo encabeza Marcelo Peretta, titular del Sindicato de Farmacéuticos y Bioquímicos (SAFYB) y se ha sumado el secretario general es el Sindicato de Educadores Unidos (Seduca), Facundo Lancioni.

Parece que en las últimas semanas hubo intentos de reconciliar a los excuñados, pero la crisis es más profunda de lo que parecía inicialmente. “Cuando se rompen este tipo de relaciones todos dudamos porque en muchos casos está armado para la gilada, como supusimos en algún momento en la pelea entre los hermanos Rodríguez Saá, que al final era cierta”, comenta un referente del peronismo no K. Se presume que una de las razones de la pelea tuvo que ver con la pelea de la “caja” de la obra social que venía manejando Camaño. El sector gastronómico fue el más afectado por la pandemia, perdieron muchos afiliados y demasiados ingresos.

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