Volvieron las misas a la Catedral: “Fue algo muy lindo, muy alegre”

Sociedad 09 de junio de 2020
Lo señaló su vocero, el padre Daniel Ochoa, quien destacó el cumplimiento y el respeto de la gente a las medidas sanitarias. Por misa, solo pueden haber 100 personas en la Basílica salteña. Pronto difundirán recomendaciones a seguir de las iglesias y los fieles.
misa catedral
Foto: Cadena 365

Fue el fin de semana cuando el gobernador Gustavo Sáenz anunciaba que, dentro de la fase de “distanciamiento social” en el cual entraba Salta, se autorizaba el regreso de las ceremonias religiosas en las provincias, tras haber dejado atrás la cuarentena y con las respectivas medidas de seguridad como de higiene.

En ese marco, este martes regresaron las misas con la presencia de fieles en la Catedral Basílica de Salta, desde la cual destacaron la concurrencia de los devotos y su respeto a las medidas impuesta para su resguardo ante la pandemia.

InformateSalta dialogó con el padre Daniel Ochoa, vocero de la Catedral, quien se mostró alegre ante el reencuentro con los salteños. “Desde lo emotivo fue algo muy lindo, muy alegre al llevar muchos días en que esta actividad no estaba permitida, la gente ha respetado muy bien el protocolo, las medidas de sanidad, han sido muy respetuosos”, señaló.

Para las misas, la basílica dispuso una capacidad máxima de 100 personas durante la celebración. “Teníamos una capacidad máxima de personas que han estado casi llena en la primera (de las 4 que hay programadas), en las otras también hubo mucha gente, estuvimos al pendiente si llegábamos a ese cupo”, explicó.

En cuanto al resto de los templos e iglesias, Ochoa indicó que desde el Arzobispado han confeccionado una serie de recomendaciones que próximamente serán comunicadas tanto a los sacerdotes como para los fieles: “Tienen que ver con la higiene, medidas puramente sanitarias que vienen desde lo celebrativo, en cuanto esté listo lo vamos a publicar así la gente lo sabrá y lo podrá respetar”.

Una de las medidas está vinculada a la Eucaristía. “Hoy los sacerdotes, a la vista de la gente, antes de dar la comunión nos lavamos las manos con jabón y alcohol” para repartir las hostias en las manos de la gente, ejemplificó el religioso.

A esto sumó que, en el caso de la Catedral, en los confesionarios se han adherido unas placas protectoras que separan al confesor de los fieles, no hay contacto entre ellos y cada vez que una persona se retira, se aplica alcohol para limpiar la placa como el respaldo.

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