Era un grupito… ¿y?

Opinión 15 de octubre de 2014
Las organizadoras del Encuentro Nacional de Mujeres deslindan su responsabilidad respecto a lo que consideran un grupo minoritario y violento. ¿Es suficiente?

Al contrario, nada les quita responsabilidad. Si saben quiénes son, deben hacer lo imposible para evitar su participación, sino ocurre lo que pasó en Salta. Nadie habla de las conclusiones de los 63 talleres de la más variada temática y todos siguen hablando de la violencia, la provocación, el exhibicionismo y la falta de respeto de algunas participantes.

Como caras visibles del Encuentro que tuvo lugar en Salta, todo quedaba bajo su tutela. Con decir que no tienen nada que ver con los grupos extremistas no quedan libres de culpa, o acaso ¿no saben quiénes son?, ¿no estaban inscriptas como participantes?, ¿salieron a denunciarlas con nombre y apellido o de alguna manera con su silencio cómplice toleran esa forma de expresión repudiada por la ciudadanía salteña en su totalidad?

Algunos argumentan que en el fútbol existe violencia entre los hombres, pero si vamos a hablar de ejemplos, generalmente se legisla o estigmatiza a grupos en función de lo que hacen las minorías, sino tomemos algunos ejemplos.

No todo aquel que bebió una cerveza o una copa de vino durante una cena atropelló o provocó un accidente de tránsito, sin embargo con Tolerancia Cero nadie puede beber una gota de alcohol si va a conducir.

Con Salta libre de humo se prohibió fumar a todos en los lugares cerrados.

En un partido de fútbol no todos concurren con ánimos de generar violencia, sin embargo se hacen operativos con cientos de Policías para evitar que 4 o 5 provoquen disturbios.

No todo efectivo policial cometió en algún momento un apremio o acto de violencia contra un ciudadano, sin embargo se dice que la Policía es violenta. No todos los educadores actuales toman su profesión con mayor liviandad respecto a las viejas maestras, sin embargo se dicen que ya no son como eran antes.

No todo político roba, sin embargo en el imaginario ser político es casi un sinónimo de corrupto.Es decir, ejemplos sobran donde se generaliza en base a lo que hacen unos pocos.

Los Encuentros Nacionales de Mujeres llevan y seguirán llevando el estigma de ser violentos, porque desde la organización, en sus diferentes sedes provinciales, no se hace nada para evitarlos. El día que ellas mismas tomen una medida concreta para evitar lo que siempre sucede (pintadas, ataques a Iglesias y edificios, fogatas, desfiles desnudos, etc), podrán decir que hicieron todo a su alcance para evitarlo, mientras tanto serán igual de responsables.

Fuente: www.informatesalta.com.ar

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