En una situación crítica, salones de fiestas infantiles claman por volver a trabajar

Sociedad 04 de noviembre de 2020
El sector reclama que, en medio de las fiestas clandestinas y reuniones sin cuidados, pueden adaptarse a cualquier protocolo para reabrir sus puertas. Con muchos gastos y sin ingresos, quedaron pocos.
Moana Pelotero2
Foto ilustrativa.

La pandemia ha golpeado muy fuertemente una economía que ya venía atravesando un panorama delicado. Con la cuarentena preventiva, son muchos los sectores que se han visto afectados y que, hasta el día de hoy, no pueden retomar sus actividades, no pueden trabajar y la situación se les ha vuelto insostenible. Uno de estos rubros, entre los muchos que hay, corresponde al de los salones de fiestas infantiles.

Aquellos que siguen en pie claman por volver a trabajar bajo protocolos. El pedido se suscita en medio de los reportes de las múltiples fiestas clandestinas que van acrecentándose durante las últimas semanas. Viendo esta irregularidad y también que en otras provincias, como Jujuy, ya han habilitado el rubro, aquí en Salta piden la reactivación para ser parte de una solución, y no del problema.

InformateSalta estuvo hablando con trabajadores del rubro quienes dieron a conocer el frágil momento que viven. Cecilia es la propietaria de un pelotero, quien recordó que “desde marzo no pudimos volver a trabajar, nos vemos en una gran desventaja con el resto de los rubros que todos, de alguna forma, pudieron volver excepto cines, teatros o eventos”.

Moana Pelotero

A esto lamentó que, pese a que ellos no pueden trabajar, la gente igual se junta y sin medidas preventivas. “Un fin de semana en el monumento a Güemes, por ejemplo, está lleno de niños, familias, jóvenes, la gente sale igual, hace fiestas clandestinas, reuniones, eventos y todo sin cuidados, pero nosotros, que tenemos salones con espacios grandes, galpones y estructuras para cumplir protocolos, aún no podemos volver”, reclamó.

Mientras, estos meses han sido muy duros. “Cada uno lo pasó como pudo, yo alquilé mesitas o sillitas, otros pusieron verdulerías, venden pizzas o empanadas, y los que no pudieron debieron cerrar”, afirmó Cecilia.


"Sin ocupar nada de luz y nada de agua, la última factura que tuve fue de $6500, y lo tengo al local cerrado"


Nicolás es propietario de otro pelotero de la ciudad de Salta, quien reafirmó lo dicho por su colega. “Todo esto ha sido difícil, se cerró todo cuando nadie lo esperaba y todo este tiempo estuvimos cerrados, no hemos tenido ayuda del Gobierno en ninguno de los salones, ha sido uno de los rubros de los que menos se pensó”, enfatizó.

Sin trabajar y sin ingresos, aún debieron enfrentar los impuestos. “Son elevados los que pagamos, hay que mantener el salón, pagar la luz, el gas, lo que sale el alquiler del salón… es bastante pesadito y nosotros, sin ayuda, muchos propietarios no pudieron esperar, algunos no lo lograron y debieron cerrar, son muchos lamentablemente”, subrayó Nicolás.


"Estamos subsistiendo muy pocos, los que quedamos"


Desesperados, desde el sector ya armaron y elevaron protocolos a las autoridades. Inclusive, representantes de los trabajadores han mantenido reuniones con el secretario general de la Gobernación, Matías Posadas, para darle un panorama de lo que están viviendo y mostrarle su predisposición de adaptarse a cuanta medida deban, con tal de reabrir, volver a generar sonrisas pero también subsistir, una tarea que cada día se dificulta más.


Cuando comenzó la pandemia, pensábamos que en agosto o septiembre volveríamos, ya es noviembre y estamos sin trabajar


 

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