El brutal femicidio de Daniela Guantay, el caso espejo del triple crimen de Florencio Varela

Justicia26/09/2025
Foto Web (1)

Cuando fue asesinada, Daniela Guantay tenía apenas 22 años, con una vida casi inmersa en la adicción y, por ende, ligada a las drogas. Este, casualmente, fue el motivo de su aberrante crimen, registrado entre la noche del 2 de marzo de 2017 y la madrugada del día siguiente, en una precaria vivienda del barrio 17 de Octubre, en la zona norte de la ciudad.

Su homicidio, como el triple crimen ocurrido hace unos días en Florencio Varela, en Buenos Aires, no fue circunstancial, sino planeado y con un motivo claro: un ajusticiamiento por el robo de una determinada cantidad de droga.

Daniela GuantayJuicio por Daniela Guantay: la joven habría robado droga y luego alguien la entregó

Aunque su caso no tuvo los ribetes sanguinarios y bizarros sufridos por Brenda, Morena y Lara, brutalmente asesinadas el 20 de septiembre pasado, en ambos hechos hubo un mismo común denominador: mostrar lo que le espera a los que roban droga, algo que en el narcotráfico no se perdona, sea cual sea el flujo de estupefacientes con el que se opere.

En el caso de Daniela, la cantidad habría sido menor, pero aún así representaba una pérdida importante. Su desaparición fue denunciada por el 4 de marzo, de ese año, por su madre. A los tres días, su cadáver mutilado fue hallado en el río Mojotoro, a pocos metros del barrio.

 Atrocidades

Según lo ventilado en el juicio por el crimen de Daniela, seguido contra Carlos Agüero, Norberto Silvestre, Julio Monasterio, Juan Álvarez, Griselda Urzagaste y una menor, Daniela fue llevada engañada a la casa de Álvarez, donde accedían a favores sexuales a cambio de drogas.

Amarrada a una silla, y con las manos hacia atrás, los acusados empezaron a reclamarle la supuesta sustracción de droga. Una testigo que estuvo presente en esa casa, que falleció antes del juicio, reveló que, tras sujetar a la joven, le colocaron una bolsa en la cabeza, lastimándola sucesivamente con golpes y elementos cortantes. 

Además, señaló que fue quemada y abusada sexualmente. El nivel de violencia llegó a tal punto que le seccionaron las extremidades hasta que finalmente murió. Luego, cargaron su cuerpo en un auto y lo arrojaron al río.

Por su muerte, el 27 de febrero del 2020, los jueces Paola Marocco, María Livia Carabajal y Francisco Mascarello condenaron a todos a prisión perpetua por el delito de “homicidio calificado por mediar violencia de género, por ser perpetrado con ensañamiento y por concurso premeditado de dos o más personas, agravado por la participación de un menor de edad”.

Durante su exposición, la fiscal Verónica Simesen de Bielke resaltó los informes psicológicos de los imputados por los actos de inusitada crueldad perpetrados contra Guantay y por su falta de arrepentimiento a lo largo de todo el proceso.

En un fallo posterior, el juez Luciano Martini, del Tribunal de Impugnación al rechazar una apelación de las defensas, sostuvo que “la aberración del hecho, con sus connotaciones propias de adoctrinamiento o venganza a modo de ejemplo criminal, y su resultado trágico, como bien lo ha caracterizado el tribunal de juicio, son cuanto menos evidentes y resultan absolutamente repugnantes a los valores individuales y sociales de nuestro ordenamiento jurídico”.

 

Últimas noticias
Te puede interesar
Lo más visto

Recibí en tu mail los títulos de cada día