El relato de un testigo que complica aún más a Fernando Sabag Montiel

Nacional 11 de septiembre de 2022
relato

Fernando Sabag Montiel, el acusado de intentar asesinar a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, está cada vez más complicado.

Un testigo aseguró que Sabag intentó terminar lo que no pudo en el primer intento y que manipuló la corredera de su pistola para empujarla hacia atrás, colocar una bala en la recámara y volver a disparar luego de que no saliera el primer disparo. Su intención fue en todo momento conseguir asesinar a la vicepresidenta.

Sin embargo, Sabag no logró completar la maniobra porque los propios militantes que estaban en el lugar lo vieron apuntando contra Cristina Kirchner, lo empujaron, la pistola se cayó al piso y él huyó corriendo.

Un militante pisó el arma para hacerla firme bajo su pie y que no se perdiera y otros corrieron a Sabag Montiel, le pegaron una piña en el ojo, se lo dejaron negro, y lo neutralizaron hasta entregarlo a la policía.

El relato acerca de que Sabag Montiel intentó volver a disparar contra Cristina Kirchner, luego de que no salió el primer disparo, fue realizado por un militante del kirchnerismo que se encontraba cerca del agresor.

Tal como adelantó MDZ, este testimonio pude ser muy importante para rebatir una posible estrategia de defensa de Sabag Montiel: alegar que no puede ser condenado por intentar un delito imposible. Se llama técnicamente en la doctrina jurídica tentativa inidónea, es decir que por más que el asesino apretara el gatillo muchas veces, sin una bala en la recámara, la bala nunca habría sido disparada.

Según consigna La Nación, este militante que hizo esta declaración se presentó ante la Policía de Seguridad Aeroportuaria y contó que escuchó claramente primero el click del arma de Sabag Montiel y que luego lo vio manipulándola, como si tratara de corregir su error. Este relato no consta aún en el expediente judicial.

La pistola semiautomática de acción simple, calibre 32 auto, marca Bersa, modelo Lusber 84 tenía cinco balas en el cargador. Las balas y el arma eran aptas para disparar. Pero no tenía ninguna bala alojada en la recámara. Esta es una tarea manual que debe hacer el tirador, desplazando hacia atrás la corredera, con lo que la bala queda lista para ser disparada. Pero Sabag Montiel no lo hizo. Por ahora el detenido se negó a declarar.

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